SECRETO FAMILIAR III
No podia pensar con claridad solo buscaba algún escondite para que no nos descubriera, mientras corría por el pasillo empecé a escuchar como se empezaba a escuchar ciertos sonidos extraños en las demás aulas.
─ ¿Pero que esta pasando…?...─ cuestiono Marísa con cierto miedo mientras corríamos pro el pasillo pero esta se detuvo de golpe y se puso a mirar por una de las ventanillas de las puertas.
─ No tenemos tiempo para esto…─ dije mientras me acercaba a Marisa para ver que estaba pasando y que era ese sonido de lamentos espeluznantes.
Al acercarme pude ver que los alumnos estaban levantados cosa que no entendían y que se acercaban a las puertas al poner uno de ellos su rostro pude ver que parecia que le faltaran los ojos eran solos unos agujeros negros y la boca parecia que estaba deformada era también un espacio oscuro.
─ Dios!!...─ exclamo Marisa con fuerza mientras caía al suelo con el rostro lleno de miedo.
Por mi parte retrocedí unos pasos con el rostro desencajado mientras veía aquellos rostros deformados y escuchaba los lamentos que seguidamente dieron pasos a los golpes en las puertas.
─ Tenemos que salir de aquí cuanto antes…─ dije con medio en la voz mientras retrocedía unos pasos escuchando los lamentos y los golpes que se sucedían cada vez mas fuertes.
Gire la cabeza y pude ver a Marisa con el miedo en el cuerpo mientras no podia apartar la mirada de lo que habia visto.
─ Donde todas las clases están llenas…podríamos salir del instituto…─ dijo pensando justo lo que quería hacer pero sabia que las puertas estarían cerradas.
─ Las puertas estarán cerradas tenemos que buscar un escondite y esperar a que todo pase…─ dije esperando que todo pasara rápidamente.
─ ¿Pero donde…?... a esta hora hay gente por todas las clases...─ dijo Marisa con miedo mientras la ayudaba a levantarse y seguíamos corriendo en un momento empecé a escuchar golpes fuertes y como las puertas se abrían con fuerza.
Los alumnos empezaban a salir de sus clases y se movían de forma extraña como si fueran zombis mientras que de sus gargantas salían lamentos.
Cuando llegamos a la entrada empecé a mirar por todos lados pero Marisa de improviso se soltó de mi mano en dirección a la puerta de entrada y empezó a moverla para salir, pero no cedió ni un solo centímetro.
─ Ábrete…mierda!...─ exclamo Marisa con fuerza mientras zarandeaba la puerta de salida que no cedía ni un solo centímetro.
Empecé a mirar por todos lados para poder pensar claramente hacia donde podríamos ir para escondernos puesto que empezaba a escuchar aquellos lamentos cada vez mas cerca.
Pero mientras pensaba en donde ir escuche una sonrisa diabólica junto con unos gruñidos que me resultaba muy familiares.
─ No eso no otra vez…─ dije pensando que a lo que teníamos encima se juntaba aquella cosa de nuevo pensaba que me habia desecho de eso.
─ ¿Qué es eso…?...─ pregunto con miedo Marisa dándose la vuelta mientras miraba hacia todas partes.
Pero de pronto su vista se detuvo mirando al techo, al verla hice lo mismo y pude ver aquella masa que se retorcía en el techo.
─ Malas noticias…eso es lo que es…─ dije mirando aquella cosa y esta empezó a gruñir con fuerza mientras gruñía con fuerza como si me estuviera mirando.
Acelere rápidamente hacia donde estaba Marisa mientras que aquella cosa hizo lo mismo lanzándose hacia donde estaba Marisa esta se quedo paralizada al verla.
Por suerte llegue antes que eso y la tome de la mano y habiéndolo echo volvi a correr hacia otro lado mientras que aquella cosa caía al suelo para atraparla.
─ Tenemos que encontrar algún sitio...para escondernos…─ dije mientras corría sin saber hacia donde escondernos mientras escuchaba como los lamentos se escuchaban cada vez mas cerca.
─ El aula de dibujo…esta vacía a estas horas…─ comento Marisa casi ahogándose mientras seguíamos corriendo mire hacia todas partes para localizar una de las escaleras y subir rápidamente.
Podia notar el cansancio en el cuerpo y la cara de miedo en Marisa mientras seguia tirando de ella hacia el aula de dibujo.
Al llegar arriba pude escuchar menos lamentos que de la parte de abajo, mire hacia todas partes hasta descubrir el aula de dibujo en eso aceleramos hacia la puerta esperando que estuviera abierta.
Puse mi mano sobre el pomo y por suerte la puerta cedió el sitio estaba vacío y con las persianas bajadas, habia varios mesas de dibujo puestas en fila y al fondo la mesa del profesor, buscamos algún escondite.
Nos fuimos al fondo de la clase escondiéndonos entre las mesas de dibujo mientras descansábamos un poco, mi vista se iba acostumbrando a aquella oscuridad cuando gire la cabeza pude ver que Marisa estaba cansada y respiraba con dificultad puesto que aun parecia que no se creía lo que estaba pasando.
─ ¿Qué hacemos…ahora…?...─ pregunto Marisa tragando con dificultad mientras recuperaba el aliento.
─ No lo se, lo mejor es esperar a ver que pasa…─ respondí mientras miraba la puerta esperando que no entrara nadie.
─ ¿Qué era esa cosa…?...¿y que les ha pasado a los demás…?...parecían zombis…no tenían ojos…─ cuestiono Marisa con miedo en la voz al recordar lo que habíamos visto.
Viendo que no podríamos pasar mucho tiempo en ese lugar pensé en salir para comprobar si pudiéramos ir a otro sitio.
─ Voy a salir un momento…quédate aquí…─ dije intentando que no se moviera del escondite, pero nada mas que me moví unos pasos note como ella me tomaba de la mano con fuerza.
─ Por favor no te vayas …estoy aterrorizada…no quiero convertirme en esas cosas…─ hablo Marisa con miedo mientras me apretaba la mano con fuerza.
La mire al rostro y pude comprobar que el miedo la recorría por completo pero enseguida mi vista se detuvo en el colgante que tenia a lo mejor podría ser que gracias a eso no estaba convertida.
─ No voy a tardar mucho…no te preocupes…─ dije calmadamente intentando hacer que se sintiera 5tranquila y poco a poco me soltó la mano.
Avance por la clase hacia la puerta intentando no hacer ruido pero al llegar a la puerta pude escuchar unos gruñidos que provenían de afuera, me detuve en seco en la puerta subí la cabeza lentamente para mirar por la ventanilla.
Mire hacia le techo y pude ver aquella masa informe retorcerse nerviosamente como si estuviera enfadada buscándonos.
─ Mierda, mierda…fuera…─ dije casi susurrando mientras la veía como se movía por le techo pasados unos segundos siguió su camino hacia otro sitio.
─ Uffff…─ suspire silenciosamente con alivio al menos no había entrado en la habitacion.
Abrí la puerta lentamente y al hacerlo note como el ambiente habia cambiado por completo era mas frío incluso podia ver el vaho de la respiración.
El sitio parecia que estaba completamente desierto mire hacia le techo comprobando que aquella cosa no estaba por los alrededores pero aun podia escuchar los lamentos que provenían de la parte de abajo.
Me acerque a las escaleras para comprobar si podia ver algo pero no habia nadie, asi que empecé a bajar lentamente las escaleras comprobando que no podían verme.
El miedo atenazaba mi cuerpo me hacia temblar las piernas y tenia que sujetarme con fuerza a la barandilla mientas intentaba calmarme notaba le corazón acelerado.
al llegar abajo pude ver que había muchos alumnos transformados paseando pro la parte de abajo y en un momento pude ver a Rosa que parecia que pasaba tranquilamente entre ellos aquello me dejo de piedra.
─ ¿Dónde estas pequeña zorra…?...─ pregunto Jonathan apareciendo en la entrada mientras miraba hacia todas partes.
En eso tuve la intención de gritar para avisar a Rosa pero enseguida pude verla como este se acercaba a ella.
─ ¿La has encontrado…?...─ pregunto Rosa mientras Jonathan se le acercaba aquello me resulto increible, pareciera que estuvieran compinchados.
─ No, parece que se ha escondido…─ respondió Jonathan mientras miraba hacia todas partes en un momento me tuve que agachar puesto que miro hacia donde estaba.
─ Recuerda no le hagas daño…solo a su amiguita, ella es todo tuya…─ dijo Rosa aquello me dejo sin saber que decir puesto que al parecer Rosa estaba obsesionada conmigo.
─ Escucha ella me humillo y no pienso dejarla que se salga sin ningun rasguño…─ dijo Jonathan con rabia en su voz y me suponía por que estaba asi debido a l oque le habia echo la otra vez.
─ Ni se te ocurra entiendes, yo te he dado ese poder y te lo puedo quitar de la misma forma…solo eres un chulo…─ dijo Rosa amenazándole mientras veía como se tocaba el colgante que era de mi familia.
─ Tengo que conseguir ese colgante…─ dije estando convencida de que era la única manera para que esto acabase pero iba a ser bastante difícil.
De pronto escuché los gruñidos de esa cosa que andaba por el techo y enseguida la pude ver rondar pero esta vez cerca de Rosa que enseguida cayo al suelo y empezó a gruñirle como si se estuviera comunicando con ella.
─ Sigue buscando tiene que estar en alguna parte…pero no le hagas daño...─ dijo Rosa y enseguida aquel monstruo subió al techo y enseguida empezó a moverse rápidamente hacia le segundo piso.
En un momento escuche unos gemidos que provenían cerca de la escalera y pude ver a un par de alumnos que habían salido de otro pasillo.
─ Joder!...─ exclame con fuerza descubriéndome en donde estaba en eso ambos giraron la cabeza y se me quedaron mirando.
─ Cogedla!...Esa zorra debe pagar!…─ exclamo Jonathan dirigiendo a los alumnos hacia donde estaba, me moví con rapidez hacia la parte de arriba por suerte eran lentos pero me preocupaba mas aquella cosa que iba por le techo.
─ Ella es mía…─ dijo Rosa alzando la voz haciéndoselo recordar a Jonathan.
─ Si, es tuya pero me pienso vengar de lo que me hizo…─ dijo Jonathan con rebeldía y enfado, aunque no llegue a escuchar nada mas mientras avanzaba con rapidez hacia el aula de dibujo esperando que Marisa siguiera allí.
Corp. hacia la puerta escuchando lso lamentos que provenían del segundo piso y parecían que ya estaban en el segundo junto con los gruñidos de aquel monstruo que lo escuchaba muy cerca pero no llegaba a verlo por ninguna parte.
Abrí la puerta del aula de dibujo y no habia cambiado nada todo estaba en completa oscuridad pero no escuchaba a Marisa por ningun lado.
─ Marisa…Marisa…¿Dónde estas…?...─ pregunte susurrando mientras avanzaba por lso pupitres intentando no hacer ningun ruido mientras la vista se me acostumbraba a la oscuridad.
─ Padre nuestro que estas en los cielos…─ rezaba Marisa mientras sujetaba el colgante con ambas manos parecia que ni siquiera me habia escuchado.
─ Menos mal…─ suspire mientras me acercaba a esta nada mas que le puse la mano en el hombro esta se acorralo contra la pared mirándome con miedo.
─ Soy yo…tenemos que salir de aquí…─ dije mientras la calmaba y esta enseguida me abrazo con fuerza como si no me hubiera visto nunca.
─ ¿Qué es lo que pasa…?...─ pregunto Rosa con miedo mientras intentaba calmarse del miedo que tenia encima.
─ Me han descubierto y no creo que tarden mucho en llegar…─ dije tomando la mano de Marisa y moviéndonos hacia la salida pero nada mas llegar escuche los gruñidos de aquella cosa y como una sombra empezaba a entrar dentro del lugar.
─ Retrocede…abre las persianas…─ dije mientras retrocedía unos pasos escuchando como aquella cosa entraba en el aula.
Pasados unos segundos escuche como se abría la persiana y entraba la luz del sol enseguida la criatura chillo con fuerza saliendo de allí.
─ Tendremos algo de tiempo hasta que los alumnos entren…tenemos que salir de aquí…─ dije pensando que tendríamos que cambiar de lugar pero teníamos a esa cosa afuera y los alumnos no tardarían en encontrarnos también.
─ Sal de donde estés!...─ exclamo Jonathan en el segundo piso estabamos acorraladas y teníamos que hacer algo pero por muchas vueltas que le diera no encontraba la solución.
─ Tenemos que enfrentarlo no podemos hacer otra cosa…viene a por mi lo distraeré, de mientras intenta ir hacia otro sitio para esconderte…─ dije pensando que al menos ella tendría una oportunidad de escapar.
─ No me dejes por favor…tengo miedo…─ dijo Rosa atemorizada y aforrándose a mi mientras incluso podia escuchar sus sollozos.
─ Rosa…escucha no pasara nada no te preocupes…ahora en cuento estén pendientes de mi escóndete en otro lugar…─ dije mientras la abrazaba con fuerza dándole ánimos.
Sacando fuerzas de alguna parte solamente la mire a los ojos y le sonreí intentando animarla en eso me dirigí hacia la puerta al llegar a esta sentí una sensación extraña como si nunca fuera a volver a verla pero no podia dejar que se salieran con la suya.
Nada mas abrirla pude ver a los alumnos transformados en aquellas cosas que les hacia parecer zombis y esa cosa que estaba rondando por el techo.
Enseguida empecé a escuchar sus gemidos y en conjunto con lso gruñidos nerviosos del monstruo.
─ Aquí estoy…Jonathan…─ dije con valor o eso pretendía mientras tragaba saliva viendo horrorizada en l oque habia terminado aquello.
─ Vaya asi que tienes valor muy bien…ahora si me voy a vengar…cogedla!...─ dijo Jonathan y enseguida los alumnos me tomaron de los brazos con fuerza impidiéndome casi moverme.
─ Sabes aquello que me hiciste ese día…me ha dolido muchísimo…y solo he pensado en vengarme…─ dijo Jonathan mientras se me acercaba lentamente disfrutando de aquel momento.
─ Oh…que pena te hice daño en tu cosita…eres un bastando y un cobarde…─ dije insultándole con toda la crudeza que podia ahora mismo.
─ A ver si ahora me dices lo mismo…puta!...─ exclamo Jonathan mientras sacaba la navaja y se me acercaba moviéndola en su mano de forma amenazante.
─ Parece que no puedes hacer nada sin eso…¿Qué pasa…no tienes huevos…?...─ pregunte sacando aquellas palabras de donde nunca habia pensado que lo haría.
En ese momento Jonathan se acerco y me soltó un bofetón con todas las fuerzas que tenia haciéndome mover la cabeza por el impacto.
─ Sabes siempre me has dado asco…─ dijo Jonathan con odio mientras me tomaba del pelo y me hacia elevar la cabeza.
En ese momento le escupí en el rostro y le propine una patada de nuevo en la entrepierna haciéndole que retrocediera unos pasos por el dolor.
─ Eres un carbón homófobo…─ dije con todo el odio que pude reunir en mi corazón, aun sentía el rostro caliente por el golpe que me habia propinado pero no pensaba dejarle ver que estaba aterrorizada.
─ Sabes voy a disfrutar…esto poco a poco…─ dijo de forma entrecortada mientras se levantaba como podia por el daño que le habia provocado.
Nada mas hacerlo apretó la navaja entre sus dedos y se acerco con ella rápidamente dispuesta a matarme.
Pero en cuanto estuvo cerca de mi se puso a escasos centímetros de mi rostro y empezó a pasarme el frío metal por la zona del impacto, en ese momento comencé a respirar de forma acelerada mientras notaba como el corazón me latía con fuerza.
─ No sabes como voy a disfrutarlo…─ comento Jonathan de forma amenazadora mientras notaba como el metal se deslizaba por mi piel.
En ese empezó a presionar con mas fuerza la navaja en mi rostro sentía como la sangre se deslizaba por mi rostro y el dolor empezó a fluir.
─ AAAAHHH!!!...─ grite con fuerza pero apenas habían pasado unos segundos que me parecieron minutos escuche unos pasos que provenían de un pasillo.
─ Te dije que la quería para mi…ella es mía!...─ exclamo Marisa desde un pasillo en eso pude ver el rostro de Jonathan que se habia decepcionado.
─ No te preocupes no le he hecho mucho daño…además me prometiste que pagaría por lo que me habia echo…─ dijo Jonathan retirándose mientras poco a poco se calmaba el dolor que tenia en el rostro.
─ No pensaba que estuvieras con él…tu no eres asi…quítate el amuleto…─ dije de forma entrecortada mientras me recuperaba poco a poco respirando con cierta dificultad.
─ No estoy con el solo le estoy ayudando…además no te preocupes no te hará mas daño…─ dijo Marisa mientras se acercaba para ver como estaba al llegar a mi altura paso su mano por el rostro y por la herida que me habia echo.
─ Te dije que no le hicieras daño!...─ exclamo con fuerza Marisa al notar la herida que me había echo.
─ Tenia que vengarme de alguna forma…parece que te has enamorado de ella por lo que se ve…no te creía que te gustara eso…─ dijo Jonathan con tono de desprecio mientras pasaba la navaja entre sus dedos.
─ No me conoces en absoluto…será mejor que te calles…no me tientes a que te destruya…yo te he dado este poder y puedo quitártelo…─ dijo Marisa casi con chulería mientras se escuchaba los gruñidos de aquella cosa que se acercaba por el techo de manera nerviosa.
─ Muy bien de acuerdo…─ hablo Jonathan retirándose unos pasos mientras aquella cosa se retorcía encima de él de manera peligrosa.
─ Lo siento de verdad no quería que esto pasase…no te volverá a tocar…te prometo que estaremos siempre juntas…─ dijo Marisa casi de forma cariñosa mientras se me acercaba y me colocaba las manos en cada lado de la cara con cariño.
─ ¿Y que ocurre con lso alumnos…?...─ pregunte pensando que no podían dejarlos asi, esperando que pudiera devolverlos a su estado normal.
Por unos segundos me quede mirando el amuleto que tenia en su cuello esperando poder quitárselo o poder cogerlo en algún momento.
─ Soltadme!!...soltadme!!...─ exclamo una voz que me resultaba familiar era Rosa que estaba aterrorizada mientras escuchaba sus pasos enseguida giré la cabeza y pude verla que la habían atrapado.
─ Suéltala no tiene nada que ver en esto…no te puede hacer daño…─ dije pensando que podrían soltarla puesto que no podia hacerles ningun daño.
─ Su amiguita…estaba intentando escapar…─ dijo Jonathan mientras relamía la navaja lentamente.
─ Ella es todo tuya…─ dijo Marisa con desprecio al parecer no le caía muy bien Rosa.
─ Muy bien…─ comento Jonathan casi de manera diabólica mientras se acercaba a Rosa y esta le miraba con miedo.
─ No, no, déjame en paz aléjate…─ negó Rosa de forma temerosa mientras intentaba liberarse de los alumnos que la retenían y Jonathan se acercaba con la navaja entre sus manos.
Nada mas al estar a su altura le tomo los carrillos con una mano apretándolos mientras la miraba fijamente.
─ Shhhh…no te preocupes no te dolerá demasiado…─ dijo Jonathan de manera sibilina intentando calmarla pero podia ver el miedo en sus ojos y como lagrimas resbalaban por su rostro.
Pero pasado un momento pude escuchar que Jonathan emitió un grito dando unos pasos hacia atrás y la navaja caía la suelo al parecer algo le habia quemado pero no entendía el que.
─ AAAAHHHH!!!...¿pero que coño…?...¿que me has hecho…?...─ pregunto Jonathan mientras podia ver que los dedos lso tenia chamuscados y se quejaba por el dolor.
Enseguida se apresuro a tomar la navaja de nuevo podia ver como algo relumbrara con un brillo dorado muy débil en su pecho, enseguida pensé que seria el amuleto que le había dado su padre y que de verdad funcionaba.
─ Vas a morir!!!...─ exclamo Jonathan tomando la navaja rápidamente y lanzándose contra Rosa y en ese momento la pude ver con lso ojos abiertos de par en par y como este se retiraba de ella con la navaja llena de sangre y como esta manchaba sus ropas.
─ Nooo!!!...Rosa!...─ exclame con fuerza viendo como abría los ojos de par en par y miraba la herida que le habia provocado Jonathan.
Despues de eso los alumnos lo soltaron y esta cayo al suelo de golpe mientras su cuerpo temblaba y esta se llevaba las manos hacia la herida mientras la sangre manchaba sus ropas.
─ Estaremos siempre juntas…─ dijo Marisa con cierto alivio en su voz pero sin ningun sentimiento hacia lo que había echo Jonathan.
─ No, Marisa…no sabes lo que has hecho, ella no te había echo ningun daño…─ dije mientras esta miraba a Rosa de manera casi con asco como si la despreciara por algún extraño motivo que no entendía.
─ Ella siempre se ha puesto entre nosotras, la has querido mas a ella que a mi…pero aprenderás a amarme…─ dijo Marisa mientras se me acercaba y cuando estuvo a mi atura me paso sus labios por los míos de manera muy suave.
─ No, esto lo has hecho por ti misma…nada mas…─ dije mientras al retroceder unos pasos Marisa me miro de forma enfadada.
─ Haré que la olvides…─ hablo Marisa y en eso pude ver que con simple movimiento de su cabeza hizo que aquella cosa que estaba en el techo se acercara hacia Rosa y se pudiera encima de ella esta empezó a asustarse nuevamente mientras se debatía entre la vida y la muerte.
─ Me das asco…no sabia que también te gustaban las chicas…─ hablo Jonathan mientras limpiaba la navaja en sus ropas y empezaba a mirarla con ojos extraños.
─ No…quiero morir…─ dijo Rosa de forma entrecortada mientras intentaba no desangrarse y veía aquella cosa encima suya retorcerse y gruñendo con fuerza.
Rosa mírame…mírame no vas a morir te lo prometo tu solo mírame a mi…─ dije mientras intentaba hacer que se calmara pero sabia que no podría conseguirlo.
─ Lo que me guste, no te importa…─ replico Marisa mientras miraba con cierto enfado a Jonathan.
─ Me dais asco…y pensar que te gustaban los tíos…─ dijo Jonathan mientras miraba la navaja jugueteando con ella.
─ Es mejor que cierres el pico…─ dijo Marisa con enfado en su voz mientras miraba a Jonathan de manera fija.
─ Sabes creo que ya me tienes harto…─ dijo Jonathan y en un movimiento de improviso se abalanzo sobre Marisa y de un movimiento seco le clavo la navaja en pleno pecho.
─ Pero que…─ dijo Marisa mientras retrocedía unos pasos mirando el arma clavada en su cuerpo en eso con esfuerzo la apretó y la saco de su pecho mientras caía al suelo.
En ese momento aquella cosa empezó a gruñir con fuerza como si le hubieran arrancado algo aquel chillido fue increible retumbando en todo el lugar.
─ Ya estaba harto de ti…─ comento Jonathan mientras recogía la navaja y se acercaba a ella para arrancar el amuleto.
─ Mátala…─ volvió a decir Jonathan y aquella cosa se puso a moverse de manera nerviosa y empezó a darle vueltas parecia que no podia cumplir lo que le había dicho enseguida pensé que se trataba del amuleto que llevaba al cuello que la estaba protegiendo.
─ Eres un inútil…tendré que hacerlo yo mismo…─ dijo Jonathan acercándose de nuevo y poniendo agachándose puso la navaja en su cuello para rajárselo.
─ No se te ocurra hacerle nada!!!…aléjate de ella!!!…─ exclame mientras me revolvía con fuerza pero parecia que no había forma de soltarse de aquellas cosas.
En cuanto dije aquello Jonathan se levanto de golpe y me agarro de nuevo las mejillas mirándome con enfado.
─ Escuche zorra…no tienes derecho a decir nada…aquí el que manda soy yo…sabes a ella la dejara para le final tu serás el primer plato…─ dijo Jonathan cambiando de idea mientras se acercaba a la temblorosa Rosa y levantándole la cabeza la obligo a mirar que es lo que tenia planeado.
─ Ve a por ella elimínala del tiempo…y tu vas a ver como tu novia desaparece…─ hablo Jonathan mientras esa cosa se puso encima mía y de golpe cayo al suelo alzándose era como una mancha negra casi de mi misma altura con una boca en su centro llena de dientes puntiagudos.
─ Mierda!...─ exclame y enseguida mi vista se poso en Rosa que estaba completamente asustada e incrédula aun por lo que estaba viendo.
Solamente sonreí para intentar calmarla viendo como aquella cosa se me acercaba gruñendo y viendo aquella boca como se abría y se cerraba.
Esperando mi final solamente cerré los ojos esperando que fuera rápido, enseguida por mi mente paso a mis madres y mis amigas y todo lo que habia pasado en mi vida.
─ Somnum…─ dijo una voz y enseguida abrí los ojos pude ver una figura que me resultaba familiar era alta de piel oscura pero de su espalda nacían unas alas de color negro lo mismo que los murciélagos de su cabeza podia verse por la parte de arriba las puntas de unos cuernos mientras, sus piernas terminaban en pezuñas y de su espalda nacía una cola terminada en corazón.
Al momento todos los alumnos cayeron al suelo y enseguida sus rostros cambiaron de golpe a su aspecto normal.
Despues de eso pude ver como se movió sus manos y aquella cosa fue lanzada hacia atrás uno cuantos metros gruñendo con fuerza.
─ No se te puede dejar sola…─ dijo una voz muy familiar y enseguida se dio la vuelta al hacerlo me lleve una sorpresa increible no podia creérmelo.
─ ¿Mama…?...¿pero que…?...─ pregunte completamente extrañada al ver esos ojos rojos brillantes no entendía lo que estaba pasando parecia que fuese un demonio.
De reojo pude ver como Jonathan se retiraba unos pasos con algo de miedo en su rostro al ver a mi madre y no era para menos incluso yo tenia miedo al verla.
─ Woow, ¿pero que demonios?...─ pregunto Jonathan con cierto miedo en u voz mezclada con sorpresa mientras se retiraba unos pasos manteniendo la distancia.
─ Cariño ocúpate de tus amigas…despues hablamos de esto…─ pregunte mientras me acercaba a Rosa para ponerle las manos en la herida mientras esta me miraba de forma asustada mirando hacia todas partes para intentar entender lo que estaba pasando.
─ Nadie toca a mi hija…─ dijo Ronda con voz de enfado mientras desplegaba sus alas y apuntaba con la mano abierta hacia Jonathan.
Parecia que fuese a pasar algo pero nada resulto fue como si lo que esperaba que pasase no resultase.
─ ¿Pero que …?...¿por que no funciona…?...─ pregunto Ronda con cierta extrañeza en la voz al ver que no pasaba nada.
De pronto una humareda con un olor a azufre se formo a su lado y de nuevo la sorpresa fue mayúscula al ver que era Julia la que estaba a su lado al parecer mis madres eran demonios.
─ ¿Julia…?...─ pregunte asombrado pues tenia lo mismo que ronda pero sus alas eran de un color carne al girar la cabeza pude ver esos ojos rojos resplandecientes mientras me sonreía de manera tímida.
─ Es que no puedes hacer nada sola…─ dijo Julia mientras apuntaba con la mano hacia Jonathan haciendo que esta retrocediese unos pasos tapándose la cara.
─ Eso ya lo he intentado yo y no funciona lista…─ dijo Ronda protestando al ver que no sucedía nada.
─ Lleva ese amuleto que robo tomo prestado Marisa…─ dije y en ese momento retrocedieron unos pasos como si estuvieran preocupadas.
─ Muy bien ahora es mi turno…─ dijo Jonathan con una voz seria y con tono casi demoníaco mientras apuntaba con sus dedos hacia nosotras….
FIN DEL CAPITULO 2
No podia pensar con claridad solo buscaba algún escondite para que no nos descubriera, mientras corría por el pasillo empecé a escuchar como se empezaba a escuchar ciertos sonidos extraños en las demás aulas.
─ ¿Pero que esta pasando…?...─ cuestiono Marísa con cierto miedo mientras corríamos pro el pasillo pero esta se detuvo de golpe y se puso a mirar por una de las ventanillas de las puertas.
─ No tenemos tiempo para esto…─ dije mientras me acercaba a Marisa para ver que estaba pasando y que era ese sonido de lamentos espeluznantes.
Al acercarme pude ver que los alumnos estaban levantados cosa que no entendían y que se acercaban a las puertas al poner uno de ellos su rostro pude ver que parecia que le faltaran los ojos eran solos unos agujeros negros y la boca parecia que estaba deformada era también un espacio oscuro.
─ Dios!!...─ exclamo Marisa con fuerza mientras caía al suelo con el rostro lleno de miedo.
Por mi parte retrocedí unos pasos con el rostro desencajado mientras veía aquellos rostros deformados y escuchaba los lamentos que seguidamente dieron pasos a los golpes en las puertas.
─ Tenemos que salir de aquí cuanto antes…─ dije con medio en la voz mientras retrocedía unos pasos escuchando los lamentos y los golpes que se sucedían cada vez mas fuertes.
Gire la cabeza y pude ver a Marisa con el miedo en el cuerpo mientras no podia apartar la mirada de lo que habia visto.
─ Donde todas las clases están llenas…podríamos salir del instituto…─ dijo pensando justo lo que quería hacer pero sabia que las puertas estarían cerradas.
─ Las puertas estarán cerradas tenemos que buscar un escondite y esperar a que todo pase…─ dije esperando que todo pasara rápidamente.
─ ¿Pero donde…?... a esta hora hay gente por todas las clases...─ dijo Marisa con miedo mientras la ayudaba a levantarse y seguíamos corriendo en un momento empecé a escuchar golpes fuertes y como las puertas se abrían con fuerza.
Los alumnos empezaban a salir de sus clases y se movían de forma extraña como si fueran zombis mientras que de sus gargantas salían lamentos.
Cuando llegamos a la entrada empecé a mirar por todos lados pero Marisa de improviso se soltó de mi mano en dirección a la puerta de entrada y empezó a moverla para salir, pero no cedió ni un solo centímetro.
─ Ábrete…mierda!...─ exclamo Marisa con fuerza mientras zarandeaba la puerta de salida que no cedía ni un solo centímetro.
Empecé a mirar por todos lados para poder pensar claramente hacia donde podríamos ir para escondernos puesto que empezaba a escuchar aquellos lamentos cada vez mas cerca.
Pero mientras pensaba en donde ir escuche una sonrisa diabólica junto con unos gruñidos que me resultaba muy familiares.
─ No eso no otra vez…─ dije pensando que a lo que teníamos encima se juntaba aquella cosa de nuevo pensaba que me habia desecho de eso.
─ ¿Qué es eso…?...─ pregunto con miedo Marisa dándose la vuelta mientras miraba hacia todas partes.
Pero de pronto su vista se detuvo mirando al techo, al verla hice lo mismo y pude ver aquella masa que se retorcía en el techo.
─ Malas noticias…eso es lo que es…─ dije mirando aquella cosa y esta empezó a gruñir con fuerza mientras gruñía con fuerza como si me estuviera mirando.
Acelere rápidamente hacia donde estaba Marisa mientras que aquella cosa hizo lo mismo lanzándose hacia donde estaba Marisa esta se quedo paralizada al verla.
Por suerte llegue antes que eso y la tome de la mano y habiéndolo echo volvi a correr hacia otro lado mientras que aquella cosa caía al suelo para atraparla.
─ Tenemos que encontrar algún sitio...para escondernos…─ dije mientras corría sin saber hacia donde escondernos mientras escuchaba como los lamentos se escuchaban cada vez mas cerca.
─ El aula de dibujo…esta vacía a estas horas…─ comento Marisa casi ahogándose mientras seguíamos corriendo mire hacia todas partes para localizar una de las escaleras y subir rápidamente.
Podia notar el cansancio en el cuerpo y la cara de miedo en Marisa mientras seguia tirando de ella hacia el aula de dibujo.
Al llegar arriba pude escuchar menos lamentos que de la parte de abajo, mire hacia todas partes hasta descubrir el aula de dibujo en eso aceleramos hacia la puerta esperando que estuviera abierta.
Puse mi mano sobre el pomo y por suerte la puerta cedió el sitio estaba vacío y con las persianas bajadas, habia varios mesas de dibujo puestas en fila y al fondo la mesa del profesor, buscamos algún escondite.
Nos fuimos al fondo de la clase escondiéndonos entre las mesas de dibujo mientras descansábamos un poco, mi vista se iba acostumbrando a aquella oscuridad cuando gire la cabeza pude ver que Marisa estaba cansada y respiraba con dificultad puesto que aun parecia que no se creía lo que estaba pasando.
─ ¿Qué hacemos…ahora…?...─ pregunto Marisa tragando con dificultad mientras recuperaba el aliento.
─ No lo se, lo mejor es esperar a ver que pasa…─ respondí mientras miraba la puerta esperando que no entrara nadie.
─ ¿Qué era esa cosa…?...¿y que les ha pasado a los demás…?...parecían zombis…no tenían ojos…─ cuestiono Marisa con miedo en la voz al recordar lo que habíamos visto.
Viendo que no podríamos pasar mucho tiempo en ese lugar pensé en salir para comprobar si pudiéramos ir a otro sitio.
─ Voy a salir un momento…quédate aquí…─ dije intentando que no se moviera del escondite, pero nada mas que me moví unos pasos note como ella me tomaba de la mano con fuerza.
─ Por favor no te vayas …estoy aterrorizada…no quiero convertirme en esas cosas…─ hablo Marisa con miedo mientras me apretaba la mano con fuerza.
La mire al rostro y pude comprobar que el miedo la recorría por completo pero enseguida mi vista se detuvo en el colgante que tenia a lo mejor podría ser que gracias a eso no estaba convertida.
─ No voy a tardar mucho…no te preocupes…─ dije calmadamente intentando hacer que se sintiera 5tranquila y poco a poco me soltó la mano.
Avance por la clase hacia la puerta intentando no hacer ruido pero al llegar a la puerta pude escuchar unos gruñidos que provenían de afuera, me detuve en seco en la puerta subí la cabeza lentamente para mirar por la ventanilla.
Mire hacia le techo y pude ver aquella masa informe retorcerse nerviosamente como si estuviera enfadada buscándonos.
─ Mierda, mierda…fuera…─ dije casi susurrando mientras la veía como se movía por le techo pasados unos segundos siguió su camino hacia otro sitio.
─ Uffff…─ suspire silenciosamente con alivio al menos no había entrado en la habitacion.
Abrí la puerta lentamente y al hacerlo note como el ambiente habia cambiado por completo era mas frío incluso podia ver el vaho de la respiración.
El sitio parecia que estaba completamente desierto mire hacia le techo comprobando que aquella cosa no estaba por los alrededores pero aun podia escuchar los lamentos que provenían de la parte de abajo.
Me acerque a las escaleras para comprobar si podia ver algo pero no habia nadie, asi que empecé a bajar lentamente las escaleras comprobando que no podían verme.
El miedo atenazaba mi cuerpo me hacia temblar las piernas y tenia que sujetarme con fuerza a la barandilla mientas intentaba calmarme notaba le corazón acelerado.
al llegar abajo pude ver que había muchos alumnos transformados paseando pro la parte de abajo y en un momento pude ver a Rosa que parecia que pasaba tranquilamente entre ellos aquello me dejo de piedra.
─ ¿Dónde estas pequeña zorra…?...─ pregunto Jonathan apareciendo en la entrada mientras miraba hacia todas partes.
En eso tuve la intención de gritar para avisar a Rosa pero enseguida pude verla como este se acercaba a ella.
─ ¿La has encontrado…?...─ pregunto Rosa mientras Jonathan se le acercaba aquello me resulto increible, pareciera que estuvieran compinchados.
─ No, parece que se ha escondido…─ respondió Jonathan mientras miraba hacia todas partes en un momento me tuve que agachar puesto que miro hacia donde estaba.
─ Recuerda no le hagas daño…solo a su amiguita, ella es todo tuya…─ dijo Rosa aquello me dejo sin saber que decir puesto que al parecer Rosa estaba obsesionada conmigo.
─ Escucha ella me humillo y no pienso dejarla que se salga sin ningun rasguño…─ dijo Jonathan con rabia en su voz y me suponía por que estaba asi debido a l oque le habia echo la otra vez.
─ Ni se te ocurra entiendes, yo te he dado ese poder y te lo puedo quitar de la misma forma…solo eres un chulo…─ dijo Rosa amenazándole mientras veía como se tocaba el colgante que era de mi familia.
─ Tengo que conseguir ese colgante…─ dije estando convencida de que era la única manera para que esto acabase pero iba a ser bastante difícil.
De pronto escuché los gruñidos de esa cosa que andaba por el techo y enseguida la pude ver rondar pero esta vez cerca de Rosa que enseguida cayo al suelo y empezó a gruñirle como si se estuviera comunicando con ella.
─ Sigue buscando tiene que estar en alguna parte…pero no le hagas daño...─ dijo Rosa y enseguida aquel monstruo subió al techo y enseguida empezó a moverse rápidamente hacia le segundo piso.
En un momento escuche unos gemidos que provenían cerca de la escalera y pude ver a un par de alumnos que habían salido de otro pasillo.
─ Joder!...─ exclame con fuerza descubriéndome en donde estaba en eso ambos giraron la cabeza y se me quedaron mirando.
─ Cogedla!...Esa zorra debe pagar!…─ exclamo Jonathan dirigiendo a los alumnos hacia donde estaba, me moví con rapidez hacia la parte de arriba por suerte eran lentos pero me preocupaba mas aquella cosa que iba por le techo.
─ Ella es mía…─ dijo Rosa alzando la voz haciéndoselo recordar a Jonathan.
─ Si, es tuya pero me pienso vengar de lo que me hizo…─ dijo Jonathan con rebeldía y enfado, aunque no llegue a escuchar nada mas mientras avanzaba con rapidez hacia el aula de dibujo esperando que Marisa siguiera allí.
Corp. hacia la puerta escuchando lso lamentos que provenían del segundo piso y parecían que ya estaban en el segundo junto con los gruñidos de aquel monstruo que lo escuchaba muy cerca pero no llegaba a verlo por ninguna parte.
Abrí la puerta del aula de dibujo y no habia cambiado nada todo estaba en completa oscuridad pero no escuchaba a Marisa por ningun lado.
─ Marisa…Marisa…¿Dónde estas…?...─ pregunte susurrando mientras avanzaba por lso pupitres intentando no hacer ningun ruido mientras la vista se me acostumbraba a la oscuridad.
─ Padre nuestro que estas en los cielos…─ rezaba Marisa mientras sujetaba el colgante con ambas manos parecia que ni siquiera me habia escuchado.
─ Menos mal…─ suspire mientras me acercaba a esta nada mas que le puse la mano en el hombro esta se acorralo contra la pared mirándome con miedo.
─ Soy yo…tenemos que salir de aquí…─ dije mientras la calmaba y esta enseguida me abrazo con fuerza como si no me hubiera visto nunca.
─ ¿Qué es lo que pasa…?...─ pregunto Rosa con miedo mientras intentaba calmarse del miedo que tenia encima.
─ Me han descubierto y no creo que tarden mucho en llegar…─ dije tomando la mano de Marisa y moviéndonos hacia la salida pero nada mas llegar escuche los gruñidos de aquella cosa y como una sombra empezaba a entrar dentro del lugar.
─ Retrocede…abre las persianas…─ dije mientras retrocedía unos pasos escuchando como aquella cosa entraba en el aula.
Pasados unos segundos escuche como se abría la persiana y entraba la luz del sol enseguida la criatura chillo con fuerza saliendo de allí.
─ Tendremos algo de tiempo hasta que los alumnos entren…tenemos que salir de aquí…─ dije pensando que tendríamos que cambiar de lugar pero teníamos a esa cosa afuera y los alumnos no tardarían en encontrarnos también.
─ Sal de donde estés!...─ exclamo Jonathan en el segundo piso estabamos acorraladas y teníamos que hacer algo pero por muchas vueltas que le diera no encontraba la solución.
─ Tenemos que enfrentarlo no podemos hacer otra cosa…viene a por mi lo distraeré, de mientras intenta ir hacia otro sitio para esconderte…─ dije pensando que al menos ella tendría una oportunidad de escapar.
─ No me dejes por favor…tengo miedo…─ dijo Rosa atemorizada y aforrándose a mi mientras incluso podia escuchar sus sollozos.
─ Rosa…escucha no pasara nada no te preocupes…ahora en cuento estén pendientes de mi escóndete en otro lugar…─ dije mientras la abrazaba con fuerza dándole ánimos.
Sacando fuerzas de alguna parte solamente la mire a los ojos y le sonreí intentando animarla en eso me dirigí hacia la puerta al llegar a esta sentí una sensación extraña como si nunca fuera a volver a verla pero no podia dejar que se salieran con la suya.
Nada mas abrirla pude ver a los alumnos transformados en aquellas cosas que les hacia parecer zombis y esa cosa que estaba rondando por el techo.
Enseguida empecé a escuchar sus gemidos y en conjunto con lso gruñidos nerviosos del monstruo.
─ Aquí estoy…Jonathan…─ dije con valor o eso pretendía mientras tragaba saliva viendo horrorizada en l oque habia terminado aquello.
─ Vaya asi que tienes valor muy bien…ahora si me voy a vengar…cogedla!...─ dijo Jonathan y enseguida los alumnos me tomaron de los brazos con fuerza impidiéndome casi moverme.
─ Sabes aquello que me hiciste ese día…me ha dolido muchísimo…y solo he pensado en vengarme…─ dijo Jonathan mientras se me acercaba lentamente disfrutando de aquel momento.
─ Oh…que pena te hice daño en tu cosita…eres un bastando y un cobarde…─ dije insultándole con toda la crudeza que podia ahora mismo.
─ A ver si ahora me dices lo mismo…puta!...─ exclamo Jonathan mientras sacaba la navaja y se me acercaba moviéndola en su mano de forma amenazante.
─ Parece que no puedes hacer nada sin eso…¿Qué pasa…no tienes huevos…?...─ pregunte sacando aquellas palabras de donde nunca habia pensado que lo haría.
En ese momento Jonathan se acerco y me soltó un bofetón con todas las fuerzas que tenia haciéndome mover la cabeza por el impacto.
─ Sabes siempre me has dado asco…─ dijo Jonathan con odio mientras me tomaba del pelo y me hacia elevar la cabeza.
En ese momento le escupí en el rostro y le propine una patada de nuevo en la entrepierna haciéndole que retrocediera unos pasos por el dolor.
─ Eres un carbón homófobo…─ dije con todo el odio que pude reunir en mi corazón, aun sentía el rostro caliente por el golpe que me habia propinado pero no pensaba dejarle ver que estaba aterrorizada.
─ Sabes voy a disfrutar…esto poco a poco…─ dijo de forma entrecortada mientras se levantaba como podia por el daño que le habia provocado.
Nada mas hacerlo apretó la navaja entre sus dedos y se acerco con ella rápidamente dispuesta a matarme.
Pero en cuanto estuvo cerca de mi se puso a escasos centímetros de mi rostro y empezó a pasarme el frío metal por la zona del impacto, en ese momento comencé a respirar de forma acelerada mientras notaba como el corazón me latía con fuerza.
─ No sabes como voy a disfrutarlo…─ comento Jonathan de forma amenazadora mientras notaba como el metal se deslizaba por mi piel.
En ese empezó a presionar con mas fuerza la navaja en mi rostro sentía como la sangre se deslizaba por mi rostro y el dolor empezó a fluir.
─ AAAAHHH!!!...─ grite con fuerza pero apenas habían pasado unos segundos que me parecieron minutos escuche unos pasos que provenían de un pasillo.
─ Te dije que la quería para mi…ella es mía!...─ exclamo Marisa desde un pasillo en eso pude ver el rostro de Jonathan que se habia decepcionado.
─ No te preocupes no le he hecho mucho daño…además me prometiste que pagaría por lo que me habia echo…─ dijo Jonathan retirándose mientras poco a poco se calmaba el dolor que tenia en el rostro.
─ No pensaba que estuvieras con él…tu no eres asi…quítate el amuleto…─ dije de forma entrecortada mientras me recuperaba poco a poco respirando con cierta dificultad.
─ No estoy con el solo le estoy ayudando…además no te preocupes no te hará mas daño…─ dijo Marisa mientras se acercaba para ver como estaba al llegar a mi altura paso su mano por el rostro y por la herida que me habia echo.
─ Te dije que no le hicieras daño!...─ exclamo con fuerza Marisa al notar la herida que me había echo.
─ Tenia que vengarme de alguna forma…parece que te has enamorado de ella por lo que se ve…no te creía que te gustara eso…─ dijo Jonathan con tono de desprecio mientras pasaba la navaja entre sus dedos.
─ No me conoces en absoluto…será mejor que te calles…no me tientes a que te destruya…yo te he dado este poder y puedo quitártelo…─ dijo Marisa casi con chulería mientras se escuchaba los gruñidos de aquella cosa que se acercaba por el techo de manera nerviosa.
─ Muy bien de acuerdo…─ hablo Jonathan retirándose unos pasos mientras aquella cosa se retorcía encima de él de manera peligrosa.
─ Lo siento de verdad no quería que esto pasase…no te volverá a tocar…te prometo que estaremos siempre juntas…─ dijo Marisa casi de forma cariñosa mientras se me acercaba y me colocaba las manos en cada lado de la cara con cariño.
─ ¿Y que ocurre con lso alumnos…?...─ pregunte pensando que no podían dejarlos asi, esperando que pudiera devolverlos a su estado normal.
Por unos segundos me quede mirando el amuleto que tenia en su cuello esperando poder quitárselo o poder cogerlo en algún momento.
─ Soltadme!!...soltadme!!...─ exclamo una voz que me resultaba familiar era Rosa que estaba aterrorizada mientras escuchaba sus pasos enseguida giré la cabeza y pude verla que la habían atrapado.
─ Suéltala no tiene nada que ver en esto…no te puede hacer daño…─ dije pensando que podrían soltarla puesto que no podia hacerles ningun daño.
─ Su amiguita…estaba intentando escapar…─ dijo Jonathan mientras relamía la navaja lentamente.
─ Ella es todo tuya…─ dijo Marisa con desprecio al parecer no le caía muy bien Rosa.
─ Muy bien…─ comento Jonathan casi de manera diabólica mientras se acercaba a Rosa y esta le miraba con miedo.
─ No, no, déjame en paz aléjate…─ negó Rosa de forma temerosa mientras intentaba liberarse de los alumnos que la retenían y Jonathan se acercaba con la navaja entre sus manos.
Nada mas al estar a su altura le tomo los carrillos con una mano apretándolos mientras la miraba fijamente.
─ Shhhh…no te preocupes no te dolerá demasiado…─ dijo Jonathan de manera sibilina intentando calmarla pero podia ver el miedo en sus ojos y como lagrimas resbalaban por su rostro.
Pero pasado un momento pude escuchar que Jonathan emitió un grito dando unos pasos hacia atrás y la navaja caía la suelo al parecer algo le habia quemado pero no entendía el que.
─ AAAAHHHH!!!...¿pero que coño…?...¿que me has hecho…?...─ pregunto Jonathan mientras podia ver que los dedos lso tenia chamuscados y se quejaba por el dolor.
Enseguida se apresuro a tomar la navaja de nuevo podia ver como algo relumbrara con un brillo dorado muy débil en su pecho, enseguida pensé que seria el amuleto que le había dado su padre y que de verdad funcionaba.
─ Vas a morir!!!...─ exclamo Jonathan tomando la navaja rápidamente y lanzándose contra Rosa y en ese momento la pude ver con lso ojos abiertos de par en par y como este se retiraba de ella con la navaja llena de sangre y como esta manchaba sus ropas.
─ Nooo!!!...Rosa!...─ exclame con fuerza viendo como abría los ojos de par en par y miraba la herida que le habia provocado Jonathan.
Despues de eso los alumnos lo soltaron y esta cayo al suelo de golpe mientras su cuerpo temblaba y esta se llevaba las manos hacia la herida mientras la sangre manchaba sus ropas.
─ Estaremos siempre juntas…─ dijo Marisa con cierto alivio en su voz pero sin ningun sentimiento hacia lo que había echo Jonathan.
─ No, Marisa…no sabes lo que has hecho, ella no te había echo ningun daño…─ dije mientras esta miraba a Rosa de manera casi con asco como si la despreciara por algún extraño motivo que no entendía.
─ Ella siempre se ha puesto entre nosotras, la has querido mas a ella que a mi…pero aprenderás a amarme…─ dijo Marisa mientras se me acercaba y cuando estuvo a mi atura me paso sus labios por los míos de manera muy suave.
─ No, esto lo has hecho por ti misma…nada mas…─ dije mientras al retroceder unos pasos Marisa me miro de forma enfadada.
─ Haré que la olvides…─ hablo Marisa y en eso pude ver que con simple movimiento de su cabeza hizo que aquella cosa que estaba en el techo se acercara hacia Rosa y se pudiera encima de ella esta empezó a asustarse nuevamente mientras se debatía entre la vida y la muerte.
─ Me das asco…no sabia que también te gustaban las chicas…─ hablo Jonathan mientras limpiaba la navaja en sus ropas y empezaba a mirarla con ojos extraños.
─ No…quiero morir…─ dijo Rosa de forma entrecortada mientras intentaba no desangrarse y veía aquella cosa encima suya retorcerse y gruñendo con fuerza.
Rosa mírame…mírame no vas a morir te lo prometo tu solo mírame a mi…─ dije mientras intentaba hacer que se calmara pero sabia que no podría conseguirlo.
─ Lo que me guste, no te importa…─ replico Marisa mientras miraba con cierto enfado a Jonathan.
─ Me dais asco…y pensar que te gustaban los tíos…─ dijo Jonathan mientras miraba la navaja jugueteando con ella.
─ Es mejor que cierres el pico…─ dijo Marisa con enfado en su voz mientras miraba a Jonathan de manera fija.
─ Sabes creo que ya me tienes harto…─ dijo Jonathan y en un movimiento de improviso se abalanzo sobre Marisa y de un movimiento seco le clavo la navaja en pleno pecho.
─ Pero que…─ dijo Marisa mientras retrocedía unos pasos mirando el arma clavada en su cuerpo en eso con esfuerzo la apretó y la saco de su pecho mientras caía al suelo.
En ese momento aquella cosa empezó a gruñir con fuerza como si le hubieran arrancado algo aquel chillido fue increible retumbando en todo el lugar.
─ Ya estaba harto de ti…─ comento Jonathan mientras recogía la navaja y se acercaba a ella para arrancar el amuleto.
─ Mátala…─ volvió a decir Jonathan y aquella cosa se puso a moverse de manera nerviosa y empezó a darle vueltas parecia que no podia cumplir lo que le había dicho enseguida pensé que se trataba del amuleto que llevaba al cuello que la estaba protegiendo.
─ Eres un inútil…tendré que hacerlo yo mismo…─ dijo Jonathan acercándose de nuevo y poniendo agachándose puso la navaja en su cuello para rajárselo.
─ No se te ocurra hacerle nada!!!…aléjate de ella!!!…─ exclame mientras me revolvía con fuerza pero parecia que no había forma de soltarse de aquellas cosas.
En cuanto dije aquello Jonathan se levanto de golpe y me agarro de nuevo las mejillas mirándome con enfado.
─ Escuche zorra…no tienes derecho a decir nada…aquí el que manda soy yo…sabes a ella la dejara para le final tu serás el primer plato…─ dijo Jonathan cambiando de idea mientras se acercaba a la temblorosa Rosa y levantándole la cabeza la obligo a mirar que es lo que tenia planeado.
─ Ve a por ella elimínala del tiempo…y tu vas a ver como tu novia desaparece…─ hablo Jonathan mientras esa cosa se puso encima mía y de golpe cayo al suelo alzándose era como una mancha negra casi de mi misma altura con una boca en su centro llena de dientes puntiagudos.
─ Mierda!...─ exclame y enseguida mi vista se poso en Rosa que estaba completamente asustada e incrédula aun por lo que estaba viendo.
Solamente sonreí para intentar calmarla viendo como aquella cosa se me acercaba gruñendo y viendo aquella boca como se abría y se cerraba.
Esperando mi final solamente cerré los ojos esperando que fuera rápido, enseguida por mi mente paso a mis madres y mis amigas y todo lo que habia pasado en mi vida.
─ Somnum…─ dijo una voz y enseguida abrí los ojos pude ver una figura que me resultaba familiar era alta de piel oscura pero de su espalda nacían unas alas de color negro lo mismo que los murciélagos de su cabeza podia verse por la parte de arriba las puntas de unos cuernos mientras, sus piernas terminaban en pezuñas y de su espalda nacía una cola terminada en corazón.
Al momento todos los alumnos cayeron al suelo y enseguida sus rostros cambiaron de golpe a su aspecto normal.
Despues de eso pude ver como se movió sus manos y aquella cosa fue lanzada hacia atrás uno cuantos metros gruñendo con fuerza.
─ No se te puede dejar sola…─ dijo una voz muy familiar y enseguida se dio la vuelta al hacerlo me lleve una sorpresa increible no podia creérmelo.
─ ¿Mama…?...¿pero que…?...─ pregunte completamente extrañada al ver esos ojos rojos brillantes no entendía lo que estaba pasando parecia que fuese un demonio.
De reojo pude ver como Jonathan se retiraba unos pasos con algo de miedo en su rostro al ver a mi madre y no era para menos incluso yo tenia miedo al verla.
─ Woow, ¿pero que demonios?...─ pregunto Jonathan con cierto miedo en u voz mezclada con sorpresa mientras se retiraba unos pasos manteniendo la distancia.
─ Cariño ocúpate de tus amigas…despues hablamos de esto…─ pregunte mientras me acercaba a Rosa para ponerle las manos en la herida mientras esta me miraba de forma asustada mirando hacia todas partes para intentar entender lo que estaba pasando.
─ Nadie toca a mi hija…─ dijo Ronda con voz de enfado mientras desplegaba sus alas y apuntaba con la mano abierta hacia Jonathan.
Parecia que fuese a pasar algo pero nada resulto fue como si lo que esperaba que pasase no resultase.
─ ¿Pero que …?...¿por que no funciona…?...─ pregunto Ronda con cierta extrañeza en la voz al ver que no pasaba nada.
De pronto una humareda con un olor a azufre se formo a su lado y de nuevo la sorpresa fue mayúscula al ver que era Julia la que estaba a su lado al parecer mis madres eran demonios.
─ ¿Julia…?...─ pregunte asombrado pues tenia lo mismo que ronda pero sus alas eran de un color carne al girar la cabeza pude ver esos ojos rojos resplandecientes mientras me sonreía de manera tímida.
─ Es que no puedes hacer nada sola…─ dijo Julia mientras apuntaba con la mano hacia Jonathan haciendo que esta retrocediese unos pasos tapándose la cara.
─ Eso ya lo he intentado yo y no funciona lista…─ dijo Ronda protestando al ver que no sucedía nada.
─ Lleva ese amuleto que robo tomo prestado Marisa…─ dije y en ese momento retrocedieron unos pasos como si estuvieran preocupadas.
─ Muy bien ahora es mi turno…─ dijo Jonathan con una voz seria y con tono casi demoníaco mientras apuntaba con sus dedos hacia nosotras….
FIN DEL CAPITULO 2
P.D: Bueno dejo el siguiente capitulo espero que os guste a todos y muchas gracias

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