TRABAJO DE PESADILLA
Aun con el miedo en el cuerpo abrió la puerta temblorosa y con la piel de gallina miro hacia fuera y todo aprecia normal incluso el olor perfumado del detergente para el suelo.
El lugar estaba como siempre incluso la limpiadora le saludo sonriendo, Eliza acelero el paso para salir del edificio cuanto antes ni siquiera saludo a la limpiadora.
Por un momento se detuvo afuera mirando al edificio que parecía desprender una especie de aura extraña.
Sin pensarlo mucho y con un mal estar en el cuerpo avanzo hacia la parada del autobús viendo como el día poco a poco empezaba a arañar la noche mientras que el trafico se volvía cada vez mas denso y la gente empezaba a crecer en las calles, llevando a los niños al colegio.
Al llegar a la parada sin pensarlo mucho se sentó mirando al panel viendo que el autobús no tardaría mucho y como siempre saco el móvil del bolso para navegar entre las paginas de Internet y así pasar el rato de manera mas amena.
A los pocos segundos algunas personas se acercaron para esperar el autobús en cuanto vino esta entro y se sentó donde siempre sin casi mirar hacia delante.
De vez en cuando alzaba la mirada apartándola del móvil esperando llegar al trabajo aunque tampoco es que tuviera muchas ganas después de lo que había sucedido que aun permanecía en su memoria.
Por un momento miro hacia la derecha reconociendo el coche que parecía que le estuviera siguiendo.
Rápidamente se le paso pro la mente a la inspectora que le había echo las preguntas al parecer no le perdía ojo y seguramente seguía teniendo sospechas.
Pensó que era mejor no hacerle caso y continuar normalmente, en cuanto llego a la parada continuo el camino hacia el trabajo hasta entonces todo parecía normal había ciertas personas ya en la puerta esperando a que se abriera, al acercarse a la persiana metaliza toco varias veces como siempre y enseguida esta se abrió lo justo para que entrara.
Vanesa le saludo tranquilamente como siempre, al menos parecía que ya estaba recuperada después de lo que había ocurrido.
─ Vanesa… ¿Estas bien…?...─ pregunto Eliza con cierta reticencia viendo la sonrisa seca en su rostro que ni siquiera expresaba alegría.
─ Bien…solamente fue un susto nada mas…─ respondió Vanesa con cierto tono extraño que no llegaba a convencer a Eliza.
─ Mejor que mejor…me alegro por ti…─ dijo Eliza mirando hacia el suelo y siguiendo su camino hacia los vestidores para empezar su trabajo.
El sitio parecía mas extraño que de costumbre incluso las compañeras estaban en una actitud extraña como si estuvieran asustadas.
Eliza miro hacia todas partes quedándose por unos segundos mirando hacia las compañeras que estas le sonrieron de la misma manera que Vanesa.
En cuanto se hubo colocado el uniforme salio del vestidor hacia su puesto de trabajo al llegar reviso el ordenador colocando el numero de vendedor y comprobando cuales habían sido las ventas y el inventario que quedaba.
Aunque mientras revisaba el listado de vendedoras que habían pasado por el puesto de venta pudo comprobar que parecían faltar un par más de ellas.
Aunque prefirió no prestarle mucha atención en unos momentos se escucho como se levantaban las persianas iniciando el trabajo de costumbre la gente entraba como de costumbre.
Empezó como de costumbre a vender en su puesto, tiempo pasaba tranquilamente hasta la hora del almuerzo que enseguida busco con la mirada al jefe de sección para advertirle que iba a desayunar.
En cuanto le hubo avisado fue hacia le vestidor para tomar los sándwiches y salir hacia el parque para poder desayunar tranquilamente.
Una vez en el parque se sentó donde siempre viendo a los que hacían joggin junto con las demás personas que paseaban o se sentaban junto a algún árbol para estudiar y charlar.
Ese sitio siempre le proporcionaba paz y tranquilidad desde el sitio podía observar el lugar de trabajo que parecía estar vigilándolo.
Elisa miro hacia todos lados encontrando casi enseguida el coche que le había estado siguiendo, dentro de este estaba la inspectora vigilándola como si fuera un halcón sobre su presa.
Prefirió ni siquiera pensarlo y continuar desayunando, después de eso tomo el papel de aluminio que había sobrado y lo arrojo a la papelera.
Con bastante desanimo pensó que tenía que volver para continuar con el trabajo esperando que apsara como la mañana.
Al entrar pudo ver que todo parecía normal aunque el ambiente se había enrarecido de cierta forma incluso los clientes era como si fueran otras personas diferentes.
Aunque no lo pensó mucho se dirigió hacia su puesto de trabajo pero en su caminar miro hacia los vestidores viendo como Vanesa entraba junto con el jefe de sección.
─ ¿Pero que esta haciendo…?...Aunque no se para que me lo pregunto…─ cuestiono Eliza pensando que sabia perfectamente a lo que entraban pero algo no le cuadraba del todo.
Se quedo mirando a la pareja mientras caminaban hacia el vestidor no parecían la típica pareja que deberían de estar contentos y picarones si no que ella iba delante y el detrás como si estuviera hipnotizado.
Sin pensarlo mucho Eliza pensó en seguirlo aunque no lo hubiera echo nunca ni siquiera se le hubiera pasado pro la mente pero esta vez sentía curiosidad así que comenzó a seguirles a cierta distancia.
Ambos desaparecieron por la puerta hacia los vestidores al llegar abrió ambas y pudo ver a la pareja que se movía directamente hacia el cuarto baño de las mujeres, al principio todo le parecía normal salvo que el pasillo se había convertido en un paseo hacia el infierno.
El lugar estaba en completo silencio incluso parecía que el propio pasillo se hacia mas largo por momento, las luces parecían parpadear ligeramente mientras caminaba dando un aspecto algo extraño incluso por le rabillo del ojo le parecía como si las sombras se estuvieran burlando de ella moviéndose.
El sudor frío empezó a recorrerla la espalda mientras algo en el estomago le decía que debía de darse la vuelta y salir de allí, incluso pareciera que el propio pasillo se estuviera moviendo.
─ ¿Pero que narices…?...─ cuestiono con cierto miedo mientras caminaba hacia el cuarto de baño mirando de reojo hacia atrás y cada vez mas el miedo se apoderaba de su corazón que latía mas rápido mientras que el cerebro le estaba diciendo que saliera del lugar.
Cuando por fin se acerco lo suficiente a la puerta del baño de las mujeres acerco el oído a la puerta pero no se escuchaba nada cosa que era bastante extraña.
Al abrir la puerta se fijo que el ambiente estaba muy cargado y el olor era a desinfectante mientras que las luces seguían parpadeando sin embargo a los pocos segundos empezó a escuchar unos sonidos asquerosos como si alguien estuviera mascando carne cruda y la sangre estuviera saliendo a chorros a cada mordisco.
El lugar no era muy grande las paredes estaban cubiertas por azulejos de color celeste, en una de las paredes estaban colocados varios gabinetes cerrados al frente un par de lavabos con los espejos mientras que en el techo había un foco fluorescente que parpadeaba y al otro lado una ventanilla semi-abierta.
Empezó a mirar por debajo de las puertas y no parecía haber nadie excepto en el ultimo que tenia un color rojizo cosa que le extrañaba.
Poco a poco empezó a acercarse al gabinete donde se suponía que estaban al llegar enseguida sangre empezó a salir por debajo de la puerta enseguida Eliza trago saliva con miedo.
─ No, no esto no es posible…─ hablo Eliza mientras veía como la sangre se acercaba lentamente a ella sin embargo no se escuchaba ningún grito solamente ese sonido asqueroso de masticar.
Por un momento extraño y que se le paso pro la mente, entro en el gabinete contiguo pensando que era una muy mala idea repitiéndoselo una y otra vez mientras subía encima del W.C para poder ver que es lo que estaba pasando.
Al asomarse solamente los ojos pudo ver a Vanesa que estaba dándole mordiscos en el estomago mientras chorros de sangre salpicaban los azulejos y las paredes del gabinete en seguida miro al jefe de sección con una cara de terror que aun perduraba en su rostro y los ojos vacíos mientras se movía a cada acometida.
─ Dios!...─ exclamo Eliza al ver el espectáculo dantesco enseguida Vanesa giro la cabeza y enseguida pudo ver el rostro demoníaco de ella, sus ojos eran negros completamente mientras que un líquido negro caía de ellos y su boca redonda llena de colmillos en la que había sangre chorreando y trozos de carne colgando.
Vanesa se quedo mirando fijamente a Eliza que esta enseguida bajo la cabeza y se quedo por un momento paralizada por el miedo sin saber que hacer.
Enseguida empezó a ver como su puerta se abría lentamente casi al momento se lanzo sobre la puerta para detener que entrara en donde estaba.
Eliza podía sentir cada empuje de Vanesa que cada vez eran mas fuertes pero no podía permitir que Vanesa o lo que fuera entrara.
Se escuchaba gruñidos y sonidos extraños mientras aguantaba cada empuje que casi ya no podía resistir los empujes, en un momento la puerta se quedo quieta parecía que Vanesa se había largado.
─ Menos mal…─ dijo Eliza con tono de miedo mientras retrocedía un par de pasos hasta llegar a la pared del fondo en un momento pudo ver como la cabeza de Vanesa pasaba pro debajo de la puerta con una sonrisa extraña incluso diabólica que se le quedo mirando por unos segundos mientras que Eliza no sabia donde meterse.
─ SOCORROOOO!!!!...─ grito con medio en el cuerpo mientras veía ese rostro demoníaco asomando pro debajo de la puerta.
En ese momento cerro los ojos esperando que algo pasara enseguida se escucho como la puerta del lugar se abría y enseguida y enseguida abrió un ojo mirando hacia la puerta que no había nada.
Enseguida se escucho como alguien golpeaba la puerta un par de veces, aquello le extraño.
─ ¿Estas bien…?... ¿Te ocurre algo…?...─ pregunto la voz de una compañera mientras volvía a golpear otro par de veces.
Eliza se acerco a la puerta y la entre-abrió mirando por la rendija de la puerta con medio viendo que era una de las compañeras de trabajo.
─ Si, estoy bien…gracias…─ respondió Elisa mientras seguía abriendo la puerta, la compañera se acerco al gabinete donde había estado Vanesa devorando al jefe de sección.
─ No abras!...─ exclamo Eliza pero demasiado tarde cuando su compañera ya había abierto la puerta, Eliza avanzo rápidamente hacia el gabinete mirando que estaba completamente normal y que ni siquiera estaba el cuerpo mutilado del jefe de sección y ningún rastro de sangre.
Eliza se quedo sin saber que decir mientras que la compañera la mi9raba de forma extraña y entraba en el gabinete cerrando la puerta.
Los pensamientos de Eliza bailaban en su mente entre lo que había visto y lo que no estaba, por un momento se puso delante del espejo y empezó a echarse agua al rostro.
Por un momento se quedo mirándose en el espejo intentado razonar lo que había pasado pero no le encontraba sentido alguno.
Sin pensarlo mucho mas se seco el rostro y las manos y salio del lugar con los pensamientos aun confundidos.
Al salir del sitio y mientras caminaba hacia su puesto de trabajo entre los clientes miro por todas partes y enseguida pudo ver a Vanesa que estaba atendiendo a una clienta.
Esta enseguida giro la cabeza y pareció mirarla con unos ojos que parecían estar vacíos y con una sonrisa extraña e incluso parecía ser demoníaca.
Al momento Vanesa giro la cabeza y continúo con lo que estaba haciendo, Eliza siguió su camino con el miedo aun en el cuerpo.
Al llegar a su puesto continuo su trabajo con los clientes que se acercaban o preguntaban sin que nada resultara fuera de lo normal.
Pero enseguida algo le hizo que se quedara boquiabierta al ver al jefe de sección que estaba por el lugar atendiendo a unos clientes.
Eliza no sabía lo que estaba pasando y aquello era imposible que fuera una ilusión sabia perfectamente lo que había visto incluso el olor metálico de la sangre se le había quedado en la nariz.
Sin pronunciar palabra continúo con lo que estaba haciendo pero a cada minuto y que veía desde donde estaba como poco a poco el atardecer daba paso a la noche algo le decía que no estaba bien.
Pudo ver como los clientes iban saliendo del edificio y Eliza y algunos vendedores empezaban a hacer caja.
─ ¿Qué tal te ha ido el día…?...─ pregunto Vanesa esto hizo que Eliza se quedara paralizada por unos segundos y enseguida se giro lentamente viendo a Vanesa que estaba mirándola con una sonrisa en su rostro que casi le parecía amenazante.
─ Pues…muy tranquilo…la verdad…─ respondió Elisa sacando una sonrisa forzada mientras recordaba lo que había visto en el baño.
─ Vamos a ir a tomar unas copas… ¿te vienes…?...─ volvió a preguntar Vanesa sonriendo, por un momento esa sonrisa le helo la sangre mientras miraba el rostro de Vanesa.
─ Estoy muy cansada…hoy toca cena y cama…─ respondió Elisa fríamente intentando evitar la invitación y esperando que no volviera a preguntárselo de nuevo.
─ Vente, seguro que lo pasamos bien…─ dijo Vanesa con tono amable y tranquilizador aunque lo que había visto de ella en el baño le ponía la piel de gallina y prefería evitarla pero enseguida pensó que en un lugar con gente no le haría nada o eso esperaba.
─ Vale…espérame a la salida…─ dijo Eliza casi de manera desconfiada mientras que Vanesa se daba la vuelta y volvía a lo que estaba haciendo.
Mientras pasaba el tiempo y Eliza terminaba de cuadrar la caja y arreglar algunas cosas mas para salir cuanto antes esperando no ver a Vanesa en la puerta y poder irse rápidamente a casa.
En cuanto hubo terminado acelero el paso hacia los vestidores al entrar por la puerta se extraño bastante por el silencio y que no hubiera nadie.
Se acerco al casillero tomando sus cosas y vistiéndose lo más rápido que podía para poder abandonar el sitio lo antes posible.
Al haber terminado abandono rápidamente el lugar mirando hacia todas partes notando un ambiente extraño casi tétrico mientras empezaban a pagar las luces de ciertas seccio0nes del sitio.
Nada mas salir del edificio pudo ver que Vanesa estaba esperándole con una sonrisa en el rostro que enseguida algo le dijo en su interior que no fuera con ella pero no podía hacer nada.
─ Vamos conozco un bar cercano que esta muy bien…─ comento Vanesa de manera mable y enseguida le jefe de sección salio para unirse al grupo para ir a beber con ellas.
─ ¿Solamente seremos nosotros tres…?...─ pregunto Eliza con cierto tono de miedo mientras esforzaba una sonrisa.
─ Los demás…no han querido venir…─ respondió Vanesa mientras le volvía a sonreír de manera amenazante pero no podía hacer otra cosa.
Enseguida empezaron a caminar por la calle mientras que Eliza miraba hacia el tráfico y a los transeúntes que no habían muchos en la calle aunque sin embargo en los bares parecía que había mas personas al menos estaría más segura.
Cuando hubieran caminado unas calles enseguida llegaron a un bar el que aprecia bastante agradable, en el exterior había un pequeño cartel de neon y el interior parecía bastante agradable nada mas entrar un camarero les llevo hacia una mesa.
El lugar era bastante agradable con un hilo musical relajante un ligero perfume a vainilla flotaba en el ambiente el sitio estaba algo concurrido mientras que se podía ver que las personas estaban disfrutando.
Al fondo había un pasillo que llevaba hacia los cuartos de baño a su derecha una barra con varios camareros mientras que detrás de ellos se podía ver una puerta doble de la que salían y entraban los barman yendo de un lugar a otro enseguida se sentaron en unos asientos de color rojo acolchados mientras que el techo estaba dominado con unos focos fluorescentes, al lado de los sillones había una maquina de discos antiguos y las paredes decorada con algunos cuadros de paisajes.
─ ¿Qué desean…?...─ pregunto enseguida el camarero mientras nos ofrecía la carta de comidas.
─ Tráiganos tres cervezas…─ dijo Vanesa mientras por un momento miraba al jefe de sección que parecía como si fuera un zombi i siquiera había pronunciado una palabra desde que había salido del edificio aunque parecía que estuviera normal solamente me sonreía cada vez que le miraba.
─ Tenia ganas de que nos conociéramos un poco mas…─ comento Vanesa con una especie de tono que enseguida le pareció extraño mientras le miraba fijamente parecía incluso que los ojos empezaban a tornársele negros.
─ Mira…no he visto nada….así que no te preocupes…─ comento Eliza intentando aclarar las cosas y esperando que aceptara lo que había dicho.
─ Tranquila Eliza…solo estamos aquí para pasar el rato nada mas…─ explico Vanesa mientras tomaba el botellón de cerveza y le daba un trago del mismo enseguida miro hacia el jefe de sección este solamente esforzó una sonrisa de oreja a oreja mostrando los dientes con un rostro extraño y la cabeza de lado.
─ Voy al cuarto de baño vuelvo…enseguida…─ dije mientras tragaba saliva con miedo y enseguida se levanto acelerando el paso pro le pasillo hacia el baño.
Al entrar respiro por un momento aliviada oliendo el desinfectante del lugar mirando hacia las paredes alicatadas en un color blanco a su lado había un par de baños con unos espejos encima y unos dispensadores de gel en la pared enfrente un par de gabinetes y en la pared un ventanuco pequeño.
─ Estupendo…demasiado pequeño…─ dijo Van esa mientras miraba su única ruta de escape por la cual no podía salir.
Enseguida se pudo delante del espejo y abrió el grifo para mojarse algo el rostro y aclararse las ideas y pensar como decir una excusa para poder salir del sitio.
─ Bien, venga que puedes hacerlo…─ dijo Eliza animándose para intentar salir del lugar aunque no encontraba ninguna excusa solo le venia a la mente lo que había ocurrido en el trabajo y la risa extraña del jefe de sección.
Sin pensarlo mucho toco el pomo de la puerta para salir del sitio pero en cuanto lo hizo sintió que algo no estaba bien.
Empujo la puerta lentamente mirando por la rendija, todo parecía normal pero el ambiente era incluso frío.
Al abrir la puerta por completo y avanzar un par de pasos miro hacia el techo viendo que los focos fluorescentes no iluminaban mucho aun estando encendidos, las voces habían cesado pro completo incluso el hilo musical había desaparecido.
Enseguida Vanesa acelero el paso para salir del sitio pero en cuanto entro en el salón principal pudo ver a las personas que seguían estando sentadas pero el lugar parecía incluso macabro.
Se empezaban a escuchar voces por el sitio susurros que no sabían de donde procedían, los camareros habían desaparecido pro completo y Vanesa junto con el jefe de sección no estaba en su lugar pero sin pensarlo mucho acelero el paso hacia la puerta del lugar.
Al llegar a la puerta agarro el pomo y tiro de esta varias veces sin conseguir nada incluso golpeo el cristal para hacerse notar en el exterior pero las pocas personas que pasaban parecía ignorarlas como si no la vieran.
Enseguida empezó a escuchar algo que se movía en el techo con medio en el cuerpo y en la mente el corazón le dio un vuelco temiendo mirar hacia el sitio.
Al mirar pudo ver unas sombras humanoides que se movían por el techo de manera confusa parecía que fueran cucarachas por la forma en que tenían el cuerpo.
─ Esto no esta pasando…no otra vez…Vanesa…¿Dónde estas…?...Tenemos que salir de aquí cuanto antes…─ dijo Vanesa con miedo en la voz mientras que en ese instante prefirió no haber dicho nada los asientos de la barra se giraron mostrando a los clientes con los ojos negros y chorreándole ese liquido negro por los ojos en su abdomen había un agujero del cual podían verse incluso los órganos internos que estaban medio devorados mientras que la sangre salía a pequeños chorros manchando el suelo y dejando charcos con un olor metálico.
─ Dios!...venga ábrete…me cago en todo…─ dijo Eliza mientras forzaba de nuevo la puerta aunque no había forma de que esta cediera de ninguna forma.
─ Elizaaa… No te preocupes pronto sabrás lo que esta ocurriendo…te estoy esperando…─ dijo una voz proveniente de la cocina aquello solamente le hizo tragar saliva de sobremanera.
Empezó a caminar hacia esta viendo como los asientos parecían girarse solos como si esas personas siguieran estando vivas con una mirada que le helaba la sangre mientras veía esas sombras que se movían por el techo y algunas estaban arañando la pared en algún rincón del lugar queriendo salir del sitio.
Una vez delante de las puertas que conducían hacia la cocina un escalofrío recorrió su espalda no sabia lo que esperar pero estaba convencida que no seria nada bueno.
Elisa trago saliva con cierto esfuerzo acercando la mano hacia la puerta temblándole sintiendo las miradas muertas de los clientes que aprecian estar observándola.
Una vez que hubo apoyado la mano sobre la puerta la empujo lentamente sintiendo el peso sobre su mano, en cuanto la hubo abierto completamente pudo contemplar con horror el dantesco espectáculo que se presentaba.
El lugar estaba lleno de charcos de sangre y arañazos en los azulejos el olor a la comida y la sangre se mezclaban en el ambiente podían verse algunas sartenes chisporrotear el aceite mientras que giraba la cabeza pudo ver a uno de los cocineros que había introducido la cabeza en la freidora aquello sencillamente le hizo casi vomitar sintiendo como le subía la bilis.
Mientras caminaba por el lugar pudo ver como la mitad de un cuerpo colgaba del ventilador del techo su mirada enseguida se dio cuenta de que sus órganos estaban al aire colgando goteando sangre pro todas partes.
Aquel lugar era un infierno viviente algunos de los otros cocineros estaban tirados por el suelo con varios cuchillos clavados en distintas partes de su cuerpo parecía que había sido una pelea.
─ Pero que demonios…─ dijo Elisa casi sin terminar la frase mientras retrocedía hacia las puertas nuevamente para salir de allí.
─ ¿Dónde crees que vas…?...─ pregunto la voz de Vanesa haciendo que Elisa se girara lentamente esperando lo peor.
Sus ojos enseguida se fijaron en los cadáveres que había en el suelo que empezaron a moverse de manera torpe levantándose al mismo tiempo Elisa trago saliva mientras intentaba empujar la puerta pero parecía que esta no se movía.
Enseguida giro la cabeza y pudo ver como el que tenia la cabeza en la freidora empezaba a sacarla pudiendo ver un rostro deformado y quemado por el calor mientras emitía un gemido lastimero que parecía provenir del mismo infierno su rostro estaba deformado y quemado mientras que podía ver que las cuencas de sus ojos estaban vacías y apenas tenia cabello.
─ ábrete…joder…Vanesa te lo prometo yo no he visto nada…─ respondió Eliza mientras tiraba de la puerta y empujaba con el hombro todo lo que podía sin que la puerta cediese viendo como esas cosas se acercaban de manera torpe hacia ella.
─ SOCORROOOO!!!...─ grito Elisa varias veces mientras agitaba la puerta con fuerza viendo como esas cosas estaban cada vez mas cerca.
─ No saldrás viva de aquí…─ comento Vanesa mientras su voz resonaba en el lugar inmediatamente las luces empezaron a parpadear mientras veía que esas cosas ya las tenia encima podía incluso oler su carne quemada.
En un momento cerro los ojos esperando que fuera un final rápido pero por un segundo escucho un lamento como si estos estuvieran sufriendo de alguna manera.
Al abrirlos pudo ver a las figuritas que estaban encima de su tocador que estaba a su alrededor rodeándola girando como si estuvieran protegiéndola.
─ ¿Cómo es posible…?...─ pregunto Elisa extrañada al mismo tiempo que veía como esas pequeñas muñequitas giraban a su alrededor protegiéndola y como esos monstruos retrocedían y gemían con dolor mientras veía como una luz de color blanco empezaba a formarse a su alrededor.
Elisa cerro los ojos con fuerza sin saber lo que esperar cuando por fin los abrió pudo ver a esos monstruo en el suelo y como el ambiente estaba un poco mas ligero enseguida empujo la puerta notando como esta cedía.
Sin embargo los que estaban sentados en los asientos seguían estando allí sin embargo no había ninguna sombra por alrededor.
Acelero el paso todo lo que pudo con miedo en el cuerpo acercándose hacia la puerta de salida del sitio.
Rápidamente empujo la puerta notando como se abría de golpe chocando contra los goznes y pudiendo salir afuera.
Una vez allí respiro con tranquilidad con una buena bocanada de aire mientras notaba como la brisa de la noche refrescaba su rostro y le hacia que estuviera mas tranquila sin embargo había algo que no estaba bien.
Cuando alzo sus ojos pudo ver que la luna estaba roja incluso las farolas daban una luz del mismo color, el lugar estaba desierto ni siquiera pasaba ningún vehiculo y no había ninguna persona.
─ ¿Pero donde coño estoy…?...─ pregunto Elisa con miedo en el tono de su voz al ver ese lugar macabro escuchando susurros y algún grito por algún lugar mientras daba unos pequeños pasos inspeccionando el lugar por donde tantas veces había pasado.
Aquel lugar parecía amenazarle a cada segundo podía sentir el peligro que flotaba en el ambiente.
Cuando hubo caminado un par de metros pudo ver al otro lado de la carretera una figura alta que aprecia resultarle familiar.
─ Vanesa… ¿Eres tu…?...─ pregunto mientras se detenía en medio de la carretera mirando a la figura con miedo en el cuerpo.
La figura empezó a girarse lentamente hasta que por fin pudo ver que se trataba de Vanesa sus ojos eran de color negro mientras que de ellos destilaba un liquido de color negro, su rostro blanco daba un contraste extraño con la luz de las farolas mientras que se ponía haciendo el puente invertido y empezaba a gritar con fuerza acercándose con rapidez hacia Elisa.
Esta sin pronunciar palabra corrió por la calle metiéndose en uno de los callejones el olor a basura era bastante fuerte mientras miraba para ver si Vanesa le estaba persiguiendo.
─ Joder…esto no es normal…debe de ser una pesadilla…despierta…despierta de una vez…─ hablo Elisa mientras se golpeaba en el rostro un par de veces y se pellizcaba el brazo para comprobar que era un sueño pero enseguida supo que no era un sueño.
Eliza no sabía que hacer ni a donde dirigirse solo esperaba que hubiera perdido de vista a Vanesa y salir del lugar.
Avanzo unos pasos saliendo del lugar esperando poder orientarse aunque era algo complicado el ambiente no le daba muchas indicaciones y con las luces rojas.
─ ¿Dónde coño estoy…?...─ pregunto con cierto temor mientras miraba hacia las calles para ver alguna señal pero parecía que no había nada.
─ Elizaaa… ¿Dónde estas…?...Solo quiero jugar contigo…─ dijo Vanesa que parecía que su voz provenía de todas partes pero enseguida un sonido metálico hizo que se volviera al girarse pudo ver como Vanesa estaba encima de un coche.
─ Mierdaaa!...─ exclamo Elisa empezando a correr viendo de vez en cuando a Vanesa que la tenia detrás no sab8ia donde meterse no hacia donde ir.
En su carrera empezaba a respirar con dificultad viendo que no podría estar así por mucho tiempo, pudo ver un aparcamiento.
Enseguida pensó que seria un buen sitio para poder esconderse y esperando darle esquinazo.
Llego a las puertas del aparcamiento y saltándose la barrera de la entrada empezó a subir la rampa con cierta dificultad y respirando fuertemente al llegar a esta pudo ver que había varios coches aparcados por el sitio.
Elisa enseguida se escondió entre estos esperando haberla perdido, miro por las ventanillas para comprobar que no estaba.
Pero enseguida unos pasos extraños la sobresaltaron haciendo que mirara hacia todas partes.
Esos pasos se acercaban cada vez mas, Eliza como pudo empezó a moverse entre los coches intentando permanecer fuera de vista de su perseguidora….
FIN DEL CAPITULO 3
Aun con el miedo en el cuerpo abrió la puerta temblorosa y con la piel de gallina miro hacia fuera y todo aprecia normal incluso el olor perfumado del detergente para el suelo.
El lugar estaba como siempre incluso la limpiadora le saludo sonriendo, Eliza acelero el paso para salir del edificio cuanto antes ni siquiera saludo a la limpiadora.
Por un momento se detuvo afuera mirando al edificio que parecía desprender una especie de aura extraña.
Sin pensarlo mucho y con un mal estar en el cuerpo avanzo hacia la parada del autobús viendo como el día poco a poco empezaba a arañar la noche mientras que el trafico se volvía cada vez mas denso y la gente empezaba a crecer en las calles, llevando a los niños al colegio.
Al llegar a la parada sin pensarlo mucho se sentó mirando al panel viendo que el autobús no tardaría mucho y como siempre saco el móvil del bolso para navegar entre las paginas de Internet y así pasar el rato de manera mas amena.
A los pocos segundos algunas personas se acercaron para esperar el autobús en cuanto vino esta entro y se sentó donde siempre sin casi mirar hacia delante.
De vez en cuando alzaba la mirada apartándola del móvil esperando llegar al trabajo aunque tampoco es que tuviera muchas ganas después de lo que había sucedido que aun permanecía en su memoria.
Por un momento miro hacia la derecha reconociendo el coche que parecía que le estuviera siguiendo.
Rápidamente se le paso pro la mente a la inspectora que le había echo las preguntas al parecer no le perdía ojo y seguramente seguía teniendo sospechas.
Pensó que era mejor no hacerle caso y continuar normalmente, en cuanto llego a la parada continuo el camino hacia el trabajo hasta entonces todo parecía normal había ciertas personas ya en la puerta esperando a que se abriera, al acercarse a la persiana metaliza toco varias veces como siempre y enseguida esta se abrió lo justo para que entrara.
Vanesa le saludo tranquilamente como siempre, al menos parecía que ya estaba recuperada después de lo que había ocurrido.
─ Vanesa… ¿Estas bien…?...─ pregunto Eliza con cierta reticencia viendo la sonrisa seca en su rostro que ni siquiera expresaba alegría.
─ Bien…solamente fue un susto nada mas…─ respondió Vanesa con cierto tono extraño que no llegaba a convencer a Eliza.
─ Mejor que mejor…me alegro por ti…─ dijo Eliza mirando hacia el suelo y siguiendo su camino hacia los vestidores para empezar su trabajo.
El sitio parecía mas extraño que de costumbre incluso las compañeras estaban en una actitud extraña como si estuvieran asustadas.
Eliza miro hacia todas partes quedándose por unos segundos mirando hacia las compañeras que estas le sonrieron de la misma manera que Vanesa.
En cuanto se hubo colocado el uniforme salio del vestidor hacia su puesto de trabajo al llegar reviso el ordenador colocando el numero de vendedor y comprobando cuales habían sido las ventas y el inventario que quedaba.
Aunque mientras revisaba el listado de vendedoras que habían pasado por el puesto de venta pudo comprobar que parecían faltar un par más de ellas.
Aunque prefirió no prestarle mucha atención en unos momentos se escucho como se levantaban las persianas iniciando el trabajo de costumbre la gente entraba como de costumbre.
Empezó como de costumbre a vender en su puesto, tiempo pasaba tranquilamente hasta la hora del almuerzo que enseguida busco con la mirada al jefe de sección para advertirle que iba a desayunar.
En cuanto le hubo avisado fue hacia le vestidor para tomar los sándwiches y salir hacia el parque para poder desayunar tranquilamente.
Una vez en el parque se sentó donde siempre viendo a los que hacían joggin junto con las demás personas que paseaban o se sentaban junto a algún árbol para estudiar y charlar.
Ese sitio siempre le proporcionaba paz y tranquilidad desde el sitio podía observar el lugar de trabajo que parecía estar vigilándolo.
Elisa miro hacia todos lados encontrando casi enseguida el coche que le había estado siguiendo, dentro de este estaba la inspectora vigilándola como si fuera un halcón sobre su presa.
Prefirió ni siquiera pensarlo y continuar desayunando, después de eso tomo el papel de aluminio que había sobrado y lo arrojo a la papelera.
Con bastante desanimo pensó que tenía que volver para continuar con el trabajo esperando que apsara como la mañana.
Al entrar pudo ver que todo parecía normal aunque el ambiente se había enrarecido de cierta forma incluso los clientes era como si fueran otras personas diferentes.
Aunque no lo pensó mucho se dirigió hacia su puesto de trabajo pero en su caminar miro hacia los vestidores viendo como Vanesa entraba junto con el jefe de sección.
─ ¿Pero que esta haciendo…?...Aunque no se para que me lo pregunto…─ cuestiono Eliza pensando que sabia perfectamente a lo que entraban pero algo no le cuadraba del todo.
Se quedo mirando a la pareja mientras caminaban hacia el vestidor no parecían la típica pareja que deberían de estar contentos y picarones si no que ella iba delante y el detrás como si estuviera hipnotizado.
Sin pensarlo mucho Eliza pensó en seguirlo aunque no lo hubiera echo nunca ni siquiera se le hubiera pasado pro la mente pero esta vez sentía curiosidad así que comenzó a seguirles a cierta distancia.
Ambos desaparecieron por la puerta hacia los vestidores al llegar abrió ambas y pudo ver a la pareja que se movía directamente hacia el cuarto baño de las mujeres, al principio todo le parecía normal salvo que el pasillo se había convertido en un paseo hacia el infierno.
El lugar estaba en completo silencio incluso parecía que el propio pasillo se hacia mas largo por momento, las luces parecían parpadear ligeramente mientras caminaba dando un aspecto algo extraño incluso por le rabillo del ojo le parecía como si las sombras se estuvieran burlando de ella moviéndose.
El sudor frío empezó a recorrerla la espalda mientras algo en el estomago le decía que debía de darse la vuelta y salir de allí, incluso pareciera que el propio pasillo se estuviera moviendo.
─ ¿Pero que narices…?...─ cuestiono con cierto miedo mientras caminaba hacia el cuarto de baño mirando de reojo hacia atrás y cada vez mas el miedo se apoderaba de su corazón que latía mas rápido mientras que el cerebro le estaba diciendo que saliera del lugar.
Cuando por fin se acerco lo suficiente a la puerta del baño de las mujeres acerco el oído a la puerta pero no se escuchaba nada cosa que era bastante extraña.
Al abrir la puerta se fijo que el ambiente estaba muy cargado y el olor era a desinfectante mientras que las luces seguían parpadeando sin embargo a los pocos segundos empezó a escuchar unos sonidos asquerosos como si alguien estuviera mascando carne cruda y la sangre estuviera saliendo a chorros a cada mordisco.
El lugar no era muy grande las paredes estaban cubiertas por azulejos de color celeste, en una de las paredes estaban colocados varios gabinetes cerrados al frente un par de lavabos con los espejos mientras que en el techo había un foco fluorescente que parpadeaba y al otro lado una ventanilla semi-abierta.
Empezó a mirar por debajo de las puertas y no parecía haber nadie excepto en el ultimo que tenia un color rojizo cosa que le extrañaba.
Poco a poco empezó a acercarse al gabinete donde se suponía que estaban al llegar enseguida sangre empezó a salir por debajo de la puerta enseguida Eliza trago saliva con miedo.
─ No, no esto no es posible…─ hablo Eliza mientras veía como la sangre se acercaba lentamente a ella sin embargo no se escuchaba ningún grito solamente ese sonido asqueroso de masticar.
Por un momento extraño y que se le paso pro la mente, entro en el gabinete contiguo pensando que era una muy mala idea repitiéndoselo una y otra vez mientras subía encima del W.C para poder ver que es lo que estaba pasando.
Al asomarse solamente los ojos pudo ver a Vanesa que estaba dándole mordiscos en el estomago mientras chorros de sangre salpicaban los azulejos y las paredes del gabinete en seguida miro al jefe de sección con una cara de terror que aun perduraba en su rostro y los ojos vacíos mientras se movía a cada acometida.
─ Dios!...─ exclamo Eliza al ver el espectáculo dantesco enseguida Vanesa giro la cabeza y enseguida pudo ver el rostro demoníaco de ella, sus ojos eran negros completamente mientras que un líquido negro caía de ellos y su boca redonda llena de colmillos en la que había sangre chorreando y trozos de carne colgando.
Vanesa se quedo mirando fijamente a Eliza que esta enseguida bajo la cabeza y se quedo por un momento paralizada por el miedo sin saber que hacer.
Enseguida empezó a ver como su puerta se abría lentamente casi al momento se lanzo sobre la puerta para detener que entrara en donde estaba.
Eliza podía sentir cada empuje de Vanesa que cada vez eran mas fuertes pero no podía permitir que Vanesa o lo que fuera entrara.
Se escuchaba gruñidos y sonidos extraños mientras aguantaba cada empuje que casi ya no podía resistir los empujes, en un momento la puerta se quedo quieta parecía que Vanesa se había largado.
─ Menos mal…─ dijo Eliza con tono de miedo mientras retrocedía un par de pasos hasta llegar a la pared del fondo en un momento pudo ver como la cabeza de Vanesa pasaba pro debajo de la puerta con una sonrisa extraña incluso diabólica que se le quedo mirando por unos segundos mientras que Eliza no sabia donde meterse.
─ SOCORROOOO!!!!...─ grito con medio en el cuerpo mientras veía ese rostro demoníaco asomando pro debajo de la puerta.
En ese momento cerro los ojos esperando que algo pasara enseguida se escucho como la puerta del lugar se abría y enseguida y enseguida abrió un ojo mirando hacia la puerta que no había nada.
Enseguida se escucho como alguien golpeaba la puerta un par de veces, aquello le extraño.
─ ¿Estas bien…?... ¿Te ocurre algo…?...─ pregunto la voz de una compañera mientras volvía a golpear otro par de veces.
Eliza se acerco a la puerta y la entre-abrió mirando por la rendija de la puerta con medio viendo que era una de las compañeras de trabajo.
─ Si, estoy bien…gracias…─ respondió Elisa mientras seguía abriendo la puerta, la compañera se acerco al gabinete donde había estado Vanesa devorando al jefe de sección.
─ No abras!...─ exclamo Eliza pero demasiado tarde cuando su compañera ya había abierto la puerta, Eliza avanzo rápidamente hacia el gabinete mirando que estaba completamente normal y que ni siquiera estaba el cuerpo mutilado del jefe de sección y ningún rastro de sangre.
Eliza se quedo sin saber que decir mientras que la compañera la mi9raba de forma extraña y entraba en el gabinete cerrando la puerta.
Los pensamientos de Eliza bailaban en su mente entre lo que había visto y lo que no estaba, por un momento se puso delante del espejo y empezó a echarse agua al rostro.
Por un momento se quedo mirándose en el espejo intentado razonar lo que había pasado pero no le encontraba sentido alguno.
Sin pensarlo mucho mas se seco el rostro y las manos y salio del lugar con los pensamientos aun confundidos.
Al salir del sitio y mientras caminaba hacia su puesto de trabajo entre los clientes miro por todas partes y enseguida pudo ver a Vanesa que estaba atendiendo a una clienta.
Esta enseguida giro la cabeza y pareció mirarla con unos ojos que parecían estar vacíos y con una sonrisa extraña e incluso parecía ser demoníaca.
Al momento Vanesa giro la cabeza y continúo con lo que estaba haciendo, Eliza siguió su camino con el miedo aun en el cuerpo.
Al llegar a su puesto continuo su trabajo con los clientes que se acercaban o preguntaban sin que nada resultara fuera de lo normal.
Pero enseguida algo le hizo que se quedara boquiabierta al ver al jefe de sección que estaba por el lugar atendiendo a unos clientes.
Eliza no sabía lo que estaba pasando y aquello era imposible que fuera una ilusión sabia perfectamente lo que había visto incluso el olor metálico de la sangre se le había quedado en la nariz.
Sin pronunciar palabra continúo con lo que estaba haciendo pero a cada minuto y que veía desde donde estaba como poco a poco el atardecer daba paso a la noche algo le decía que no estaba bien.
Pudo ver como los clientes iban saliendo del edificio y Eliza y algunos vendedores empezaban a hacer caja.
─ ¿Qué tal te ha ido el día…?...─ pregunto Vanesa esto hizo que Eliza se quedara paralizada por unos segundos y enseguida se giro lentamente viendo a Vanesa que estaba mirándola con una sonrisa en su rostro que casi le parecía amenazante.
─ Pues…muy tranquilo…la verdad…─ respondió Elisa sacando una sonrisa forzada mientras recordaba lo que había visto en el baño.
─ Vamos a ir a tomar unas copas… ¿te vienes…?...─ volvió a preguntar Vanesa sonriendo, por un momento esa sonrisa le helo la sangre mientras miraba el rostro de Vanesa.
─ Estoy muy cansada…hoy toca cena y cama…─ respondió Elisa fríamente intentando evitar la invitación y esperando que no volviera a preguntárselo de nuevo.
─ Vente, seguro que lo pasamos bien…─ dijo Vanesa con tono amable y tranquilizador aunque lo que había visto de ella en el baño le ponía la piel de gallina y prefería evitarla pero enseguida pensó que en un lugar con gente no le haría nada o eso esperaba.
─ Vale…espérame a la salida…─ dijo Eliza casi de manera desconfiada mientras que Vanesa se daba la vuelta y volvía a lo que estaba haciendo.
Mientras pasaba el tiempo y Eliza terminaba de cuadrar la caja y arreglar algunas cosas mas para salir cuanto antes esperando no ver a Vanesa en la puerta y poder irse rápidamente a casa.
En cuanto hubo terminado acelero el paso hacia los vestidores al entrar por la puerta se extraño bastante por el silencio y que no hubiera nadie.
Se acerco al casillero tomando sus cosas y vistiéndose lo más rápido que podía para poder abandonar el sitio lo antes posible.
Al haber terminado abandono rápidamente el lugar mirando hacia todas partes notando un ambiente extraño casi tétrico mientras empezaban a pagar las luces de ciertas seccio0nes del sitio.
Nada mas salir del edificio pudo ver que Vanesa estaba esperándole con una sonrisa en el rostro que enseguida algo le dijo en su interior que no fuera con ella pero no podía hacer nada.
─ Vamos conozco un bar cercano que esta muy bien…─ comento Vanesa de manera mable y enseguida le jefe de sección salio para unirse al grupo para ir a beber con ellas.
─ ¿Solamente seremos nosotros tres…?...─ pregunto Eliza con cierto tono de miedo mientras esforzaba una sonrisa.
─ Los demás…no han querido venir…─ respondió Vanesa mientras le volvía a sonreír de manera amenazante pero no podía hacer otra cosa.
Enseguida empezaron a caminar por la calle mientras que Eliza miraba hacia el tráfico y a los transeúntes que no habían muchos en la calle aunque sin embargo en los bares parecía que había mas personas al menos estaría más segura.
Cuando hubieran caminado unas calles enseguida llegaron a un bar el que aprecia bastante agradable, en el exterior había un pequeño cartel de neon y el interior parecía bastante agradable nada mas entrar un camarero les llevo hacia una mesa.
El lugar era bastante agradable con un hilo musical relajante un ligero perfume a vainilla flotaba en el ambiente el sitio estaba algo concurrido mientras que se podía ver que las personas estaban disfrutando.
Al fondo había un pasillo que llevaba hacia los cuartos de baño a su derecha una barra con varios camareros mientras que detrás de ellos se podía ver una puerta doble de la que salían y entraban los barman yendo de un lugar a otro enseguida se sentaron en unos asientos de color rojo acolchados mientras que el techo estaba dominado con unos focos fluorescentes, al lado de los sillones había una maquina de discos antiguos y las paredes decorada con algunos cuadros de paisajes.
─ ¿Qué desean…?...─ pregunto enseguida el camarero mientras nos ofrecía la carta de comidas.
─ Tráiganos tres cervezas…─ dijo Vanesa mientras por un momento miraba al jefe de sección que parecía como si fuera un zombi i siquiera había pronunciado una palabra desde que había salido del edificio aunque parecía que estuviera normal solamente me sonreía cada vez que le miraba.
─ Tenia ganas de que nos conociéramos un poco mas…─ comento Vanesa con una especie de tono que enseguida le pareció extraño mientras le miraba fijamente parecía incluso que los ojos empezaban a tornársele negros.
─ Mira…no he visto nada….así que no te preocupes…─ comento Eliza intentando aclarar las cosas y esperando que aceptara lo que había dicho.
─ Tranquila Eliza…solo estamos aquí para pasar el rato nada mas…─ explico Vanesa mientras tomaba el botellón de cerveza y le daba un trago del mismo enseguida miro hacia el jefe de sección este solamente esforzó una sonrisa de oreja a oreja mostrando los dientes con un rostro extraño y la cabeza de lado.
─ Voy al cuarto de baño vuelvo…enseguida…─ dije mientras tragaba saliva con miedo y enseguida se levanto acelerando el paso pro le pasillo hacia el baño.
Al entrar respiro por un momento aliviada oliendo el desinfectante del lugar mirando hacia las paredes alicatadas en un color blanco a su lado había un par de baños con unos espejos encima y unos dispensadores de gel en la pared enfrente un par de gabinetes y en la pared un ventanuco pequeño.
─ Estupendo…demasiado pequeño…─ dijo Van esa mientras miraba su única ruta de escape por la cual no podía salir.
Enseguida se pudo delante del espejo y abrió el grifo para mojarse algo el rostro y aclararse las ideas y pensar como decir una excusa para poder salir del sitio.
─ Bien, venga que puedes hacerlo…─ dijo Eliza animándose para intentar salir del lugar aunque no encontraba ninguna excusa solo le venia a la mente lo que había ocurrido en el trabajo y la risa extraña del jefe de sección.
Sin pensarlo mucho toco el pomo de la puerta para salir del sitio pero en cuanto lo hizo sintió que algo no estaba bien.
Empujo la puerta lentamente mirando por la rendija, todo parecía normal pero el ambiente era incluso frío.
Al abrir la puerta por completo y avanzar un par de pasos miro hacia el techo viendo que los focos fluorescentes no iluminaban mucho aun estando encendidos, las voces habían cesado pro completo incluso el hilo musical había desaparecido.
Enseguida Vanesa acelero el paso para salir del sitio pero en cuanto entro en el salón principal pudo ver a las personas que seguían estando sentadas pero el lugar parecía incluso macabro.
Se empezaban a escuchar voces por el sitio susurros que no sabían de donde procedían, los camareros habían desaparecido pro completo y Vanesa junto con el jefe de sección no estaba en su lugar pero sin pensarlo mucho acelero el paso hacia la puerta del lugar.
Al llegar a la puerta agarro el pomo y tiro de esta varias veces sin conseguir nada incluso golpeo el cristal para hacerse notar en el exterior pero las pocas personas que pasaban parecía ignorarlas como si no la vieran.
Enseguida empezó a escuchar algo que se movía en el techo con medio en el cuerpo y en la mente el corazón le dio un vuelco temiendo mirar hacia el sitio.
Al mirar pudo ver unas sombras humanoides que se movían por el techo de manera confusa parecía que fueran cucarachas por la forma en que tenían el cuerpo.
─ Esto no esta pasando…no otra vez…Vanesa…¿Dónde estas…?...Tenemos que salir de aquí cuanto antes…─ dijo Vanesa con miedo en la voz mientras que en ese instante prefirió no haber dicho nada los asientos de la barra se giraron mostrando a los clientes con los ojos negros y chorreándole ese liquido negro por los ojos en su abdomen había un agujero del cual podían verse incluso los órganos internos que estaban medio devorados mientras que la sangre salía a pequeños chorros manchando el suelo y dejando charcos con un olor metálico.
─ Dios!...venga ábrete…me cago en todo…─ dijo Eliza mientras forzaba de nuevo la puerta aunque no había forma de que esta cediera de ninguna forma.
─ Elizaaa… No te preocupes pronto sabrás lo que esta ocurriendo…te estoy esperando…─ dijo una voz proveniente de la cocina aquello solamente le hizo tragar saliva de sobremanera.
Empezó a caminar hacia esta viendo como los asientos parecían girarse solos como si esas personas siguieran estando vivas con una mirada que le helaba la sangre mientras veía esas sombras que se movían por el techo y algunas estaban arañando la pared en algún rincón del lugar queriendo salir del sitio.
Una vez delante de las puertas que conducían hacia la cocina un escalofrío recorrió su espalda no sabia lo que esperar pero estaba convencida que no seria nada bueno.
Elisa trago saliva con cierto esfuerzo acercando la mano hacia la puerta temblándole sintiendo las miradas muertas de los clientes que aprecian estar observándola.
Una vez que hubo apoyado la mano sobre la puerta la empujo lentamente sintiendo el peso sobre su mano, en cuanto la hubo abierto completamente pudo contemplar con horror el dantesco espectáculo que se presentaba.
El lugar estaba lleno de charcos de sangre y arañazos en los azulejos el olor a la comida y la sangre se mezclaban en el ambiente podían verse algunas sartenes chisporrotear el aceite mientras que giraba la cabeza pudo ver a uno de los cocineros que había introducido la cabeza en la freidora aquello sencillamente le hizo casi vomitar sintiendo como le subía la bilis.
Mientras caminaba por el lugar pudo ver como la mitad de un cuerpo colgaba del ventilador del techo su mirada enseguida se dio cuenta de que sus órganos estaban al aire colgando goteando sangre pro todas partes.
Aquel lugar era un infierno viviente algunos de los otros cocineros estaban tirados por el suelo con varios cuchillos clavados en distintas partes de su cuerpo parecía que había sido una pelea.
─ Pero que demonios…─ dijo Elisa casi sin terminar la frase mientras retrocedía hacia las puertas nuevamente para salir de allí.
─ ¿Dónde crees que vas…?...─ pregunto la voz de Vanesa haciendo que Elisa se girara lentamente esperando lo peor.
Sus ojos enseguida se fijaron en los cadáveres que había en el suelo que empezaron a moverse de manera torpe levantándose al mismo tiempo Elisa trago saliva mientras intentaba empujar la puerta pero parecía que esta no se movía.
Enseguida giro la cabeza y pudo ver como el que tenia la cabeza en la freidora empezaba a sacarla pudiendo ver un rostro deformado y quemado por el calor mientras emitía un gemido lastimero que parecía provenir del mismo infierno su rostro estaba deformado y quemado mientras que podía ver que las cuencas de sus ojos estaban vacías y apenas tenia cabello.
─ ábrete…joder…Vanesa te lo prometo yo no he visto nada…─ respondió Eliza mientras tiraba de la puerta y empujaba con el hombro todo lo que podía sin que la puerta cediese viendo como esas cosas se acercaban de manera torpe hacia ella.
─ SOCORROOOO!!!...─ grito Elisa varias veces mientras agitaba la puerta con fuerza viendo como esas cosas estaban cada vez mas cerca.
─ No saldrás viva de aquí…─ comento Vanesa mientras su voz resonaba en el lugar inmediatamente las luces empezaron a parpadear mientras veía que esas cosas ya las tenia encima podía incluso oler su carne quemada.
En un momento cerro los ojos esperando que fuera un final rápido pero por un segundo escucho un lamento como si estos estuvieran sufriendo de alguna manera.
Al abrirlos pudo ver a las figuritas que estaban encima de su tocador que estaba a su alrededor rodeándola girando como si estuvieran protegiéndola.
─ ¿Cómo es posible…?...─ pregunto Elisa extrañada al mismo tiempo que veía como esas pequeñas muñequitas giraban a su alrededor protegiéndola y como esos monstruos retrocedían y gemían con dolor mientras veía como una luz de color blanco empezaba a formarse a su alrededor.
Elisa cerro los ojos con fuerza sin saber lo que esperar cuando por fin los abrió pudo ver a esos monstruo en el suelo y como el ambiente estaba un poco mas ligero enseguida empujo la puerta notando como esta cedía.
Sin embargo los que estaban sentados en los asientos seguían estando allí sin embargo no había ninguna sombra por alrededor.
Acelero el paso todo lo que pudo con miedo en el cuerpo acercándose hacia la puerta de salida del sitio.
Rápidamente empujo la puerta notando como se abría de golpe chocando contra los goznes y pudiendo salir afuera.
Una vez allí respiro con tranquilidad con una buena bocanada de aire mientras notaba como la brisa de la noche refrescaba su rostro y le hacia que estuviera mas tranquila sin embargo había algo que no estaba bien.
Cuando alzo sus ojos pudo ver que la luna estaba roja incluso las farolas daban una luz del mismo color, el lugar estaba desierto ni siquiera pasaba ningún vehiculo y no había ninguna persona.
─ ¿Pero donde coño estoy…?...─ pregunto Elisa con miedo en el tono de su voz al ver ese lugar macabro escuchando susurros y algún grito por algún lugar mientras daba unos pequeños pasos inspeccionando el lugar por donde tantas veces había pasado.
Aquel lugar parecía amenazarle a cada segundo podía sentir el peligro que flotaba en el ambiente.
Cuando hubo caminado un par de metros pudo ver al otro lado de la carretera una figura alta que aprecia resultarle familiar.
─ Vanesa… ¿Eres tu…?...─ pregunto mientras se detenía en medio de la carretera mirando a la figura con miedo en el cuerpo.
La figura empezó a girarse lentamente hasta que por fin pudo ver que se trataba de Vanesa sus ojos eran de color negro mientras que de ellos destilaba un liquido de color negro, su rostro blanco daba un contraste extraño con la luz de las farolas mientras que se ponía haciendo el puente invertido y empezaba a gritar con fuerza acercándose con rapidez hacia Elisa.
Esta sin pronunciar palabra corrió por la calle metiéndose en uno de los callejones el olor a basura era bastante fuerte mientras miraba para ver si Vanesa le estaba persiguiendo.
─ Joder…esto no es normal…debe de ser una pesadilla…despierta…despierta de una vez…─ hablo Elisa mientras se golpeaba en el rostro un par de veces y se pellizcaba el brazo para comprobar que era un sueño pero enseguida supo que no era un sueño.
Eliza no sabía que hacer ni a donde dirigirse solo esperaba que hubiera perdido de vista a Vanesa y salir del lugar.
Avanzo unos pasos saliendo del lugar esperando poder orientarse aunque era algo complicado el ambiente no le daba muchas indicaciones y con las luces rojas.
─ ¿Dónde coño estoy…?...─ pregunto con cierto temor mientras miraba hacia las calles para ver alguna señal pero parecía que no había nada.
─ Elizaaa… ¿Dónde estas…?...Solo quiero jugar contigo…─ dijo Vanesa que parecía que su voz provenía de todas partes pero enseguida un sonido metálico hizo que se volviera al girarse pudo ver como Vanesa estaba encima de un coche.
─ Mierdaaa!...─ exclamo Elisa empezando a correr viendo de vez en cuando a Vanesa que la tenia detrás no sab8ia donde meterse no hacia donde ir.
En su carrera empezaba a respirar con dificultad viendo que no podría estar así por mucho tiempo, pudo ver un aparcamiento.
Enseguida pensó que seria un buen sitio para poder esconderse y esperando darle esquinazo.
Llego a las puertas del aparcamiento y saltándose la barrera de la entrada empezó a subir la rampa con cierta dificultad y respirando fuertemente al llegar a esta pudo ver que había varios coches aparcados por el sitio.
Elisa enseguida se escondió entre estos esperando haberla perdido, miro por las ventanillas para comprobar que no estaba.
Pero enseguida unos pasos extraños la sobresaltaron haciendo que mirara hacia todas partes.
Esos pasos se acercaban cada vez mas, Eliza como pudo empezó a moverse entre los coches intentando permanecer fuera de vista de su perseguidora….
FIN DEL CAPITULO 3
P.D: Aquí dejo el siguiente capitulo espero que os guste a todos y gracias

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