Personalmente, tengo sentimientos encontrados cuando se trata de despedirme de algunas personas o algunos lugares. Llegado el momento, me da mucha nostalgia y yo odio sentir nostalgia; me da alegría porque significa que he terminado una etapa y que mi vida no está estancada, sino que sigue avanzando y eso es bueno; pero sin duda, lo que peor llevo, es despedirme de la gente que me ha calado muy hondo. Siempre que me queda poco para terminar un ciclo, me paso todo el año pensando a ratos en la despedida y me pongo mal. A veces, incluso, lloro sin poder evitarlo. Cuando llega el día, intento controlarme y a veces lo consigo, pero sé que la gente me nota que, simplemente, me estoy controlando. Lo paso mal ese día y al menos la semana que le sigue. Siempre pienso que no me voy a recuperar de esa pérdida pero, obviamente, la experiencia me dice que el tiempo lo cura todo y que dejaré de sentir dolor para pasar a sentir una nostalgia basada en recuerdos bonitos y en grandes alegrías si vuelvo a ver esas personas (Pues se sabe que si no es por muerte, las despedidas no son para siempre, si no que son gente que están ahí).
Antes de que se acerque la despedida, siempre sigo el mismo proceso: busco no encariñarme con nadie para no sufrir; me encariño sin darme cuenta, ya no hay vuelta atrás y decido vivir a tope cada momento con esa persona para disfrutar todo lo que pueda a su lado; llega un momento que me planteo cómo será despedirme de esas personas, entonces lo paso mal y decido que no quiero sentir afecto hacia ella(s), pero vuelvo a no poder evitarlo. Y luego pasa lo que pasa.
¿Qué es lo que pensáis o sentís vosotros con las despedidas? ¿Las lleváis tan mal como yo?
Antes de que se acerque la despedida, siempre sigo el mismo proceso: busco no encariñarme con nadie para no sufrir; me encariño sin darme cuenta, ya no hay vuelta atrás y decido vivir a tope cada momento con esa persona para disfrutar todo lo que pueda a su lado; llega un momento que me planteo cómo será despedirme de esas personas, entonces lo paso mal y decido que no quiero sentir afecto hacia ella(s), pero vuelvo a no poder evitarlo. Y luego pasa lo que pasa.
¿Qué es lo que pensáis o sentís vosotros con las despedidas? ¿Las lleváis tan mal como yo?
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