SORPRESA MACABRA
Cruzamos otros pasillos viendo la cantidad de cuerpos que había dejado a su paso aquel monstruo, en las paredes había machas de sangre y algunas huellas ensangrentadas, cuando por fin llegamos a la salida de emergencia observe que había un policía de espaldas, Kevin se detuvo en seco como si algo no fuera bien.
─ ¿Qué ocurre…?...─ curiosee extrañada al ver que nos deteníamos, no veía ninguna razón para ello.
─ ¿Oye estas bien…?...─ consulto Kevin mientras se acercaba lentamente hacia el policía, haciendo que nos quedáramos atrás esperando.
─ ¿Qué pasa…?...─ pregunto Alice algo confundida por lo que estaba pasando.
─ No te preocupes saldremos de aquí…─ respondí con tono de miedo mientras apretaba la mano de Alice.
Kevin se fue acercando muy lentamente hacia le policía, cuando estuvo casi a su altura acerco una mano y la coloco en el hombro en ese momento aquello me puso la piel de gallina escuche un rechinar cuando giraba la cabeza lo que no me esperaba es que fuera por completo, su piel era blanca por completo parecia estar hecha de madera en cambio sus ojos eran humanos por completo, solamente escuchamos una risa escalofriante.
Kevin retrocedió apuntándole con la pistola, mientras que aquella cosa no dejaba de reír de manera macabra cuando estuvimos acierta distancia empezamos a correr nuevamente, escuchamos como sus pasos se escuchaban detrás de nosotros, aunque sabia que si fuéramos por el mismo sitio nos encontraríamos con el otro monstruo.
Nos detuvimos en un ascensor y Kevin comenzó a tocar el botón de llamada varias veces de manera nerviosa.
Sin embrago yo me apoye en la pared cansada de estar corriendo de un sitio a otro, incluso pensé que seria mejor que nos rindiéramos.
Podia ver que Kevin estaba nervioso mirando hacia todas partes mientras esperaba el ascensor, de repente escuchamos los pasos de esa cosa acercarse por el pasillo.
El ascensor pareciera que estaba tardando, aquel monstruo doblo la esquina y Kevin rápidamente comenzó a disparar pero las balas parecían atravesarle una y otra vez sin causarle ningún daño, no pude mas que cerrar los ojos mientras seguia escuchando una y otra vez los disparos, cuando al fin escuche el timbre del ascensor de que había llegado, note como la mano de Kevin me agarraba y nos metía de golpe en el ascensor.
Volví a abrir los ojos estábamos en el ascensor y Kevin estaba recargando el arma, pulso varias veces el botón de bajada, notamos como el ascensor comenzaba a bajar.
─ ¿Se puede saber que son esas cosas…?...¿Y por que os persiguen…?...─ consulto Kevin mientras recargaba el arma no pude ni siquiera contestarle no tenia ninguna respuesta, sencillamente negué con la cabeza.
Mientras bajamos me tranquilice algo pero aquello duro poco cuando escuchamos de la parte de arriba un sonido metálico forzado, pasado un momento un golpe encima del ascensor como si algo hubiera caído encima de este, Kevin nos puso en un rincón del ascensor y se dispuso a apuntar al techo.
─ Tengo miedo…¿Qué pasa…?...─ volvió a preguntar Alice mientras aferraba la muñeca en su brazo y mi mano con la suya.
Ya no sabia ni que responderle para que se calmara, de pronto vimos como el techo se abollaba como si algo estuviera presionando sobre este, y al momento se vio como algo hecho de oscuridad atravesaba el techo de un golpe pero nada entro.
De repente aquella cabeza azulada entro mientras nos miraba con su sonrisa diabólica, Kevin comenzó a disparar una y otra vez y al momento desapareció.
─ Te propongo un trato, si me das a las niñas y a su muñeca podrás salir de aquí con vida…─ pronuncio una voz chillona y macabra que provenía por encima del ascensor.
Por un momento Kevin se nos quedo mirando, como si intentara averiguar que es lo que estaba pasando y por que aquellas cosas nos quería con tanto ahínco.
─ ¿Dime que es lo que tienen para que las quieras tanto…?...─ curioseo Kevin para darle forma a todo aquello al menos un poco.
─ Eso no te incumbe, solo tienes que entregármelas y saldrás vivo de aquí…─ respondió de manera amenazante y luego se hizo el silencio.
─ Si las quieres tendrás que bajar por ellas…─ hablo Kevin mientras soltaba algunos disparos, al hacerlo escuchamos como aquella voz chillaba de dolor, al parecer había acertado.
Pero en respuesta vimos como la mano de aquel ser atravesó el techo del ascensor acuchillando una y otra vez, en uno de esos ataques logro acertar en el hombro de Kevin este cayo al suelos sentándose y volviendo a cambiar de cargador.
─ Mierda!!!...─ pronuncio Kevin mientras se hizo el silencio ni él volvió a disparar ni se volvieron a producir ataques.
Por fin habíamos llegado abajo salimos a toda prisa mientras Kevin estaba sangrando por su hombro, dejando un reguero de sangre a su paso, en cuanto pasamos por la recepción pudimos ver a la enfermera que estaba muerta tumbada en la mesa.
Alice tuvo mala suerte que tropezó cayendo al suelo con la prisa, cuando volvimos a por ella, vimos como aquel monstruo atravesaba el techo del ascensor cayendo y comenzó a apresurarse para llegar a donde estábamos.
─ Hermana…─ dijo Alice con miedo en su voz mientras retrocedía a por ella, con tan mala suerte que también resbale cayendo.
─ Maldita sea!!!...─ maldijo Kevin mientras volvía a por nosotras a medida que se acercaba seguia disparando una y otra vez intentando que cayera al suelo.
Aquella cosa no dejaba de desarmarse una y otra vez haciendo imposible acertarle con los disparos pero por suerte o por casualidad una de las balas acertó en una de cuerdas haciendo que uno de los brazos cayera al suelo sin vida.
Como pudo Kevin me tomo de la mano y salimos corriendo como pudimos, la sangre no dejaba de salir de la herida.
─ Mi muñeca, ¿dónde esta…?...─ curioseo Alice con miedo en su voz por haberla perdido, mientras nos movíamos hacia la salida gire la cabeza y vi como la muñeca estaba en el suelo tirada cerca del monstruo.
Este se quedo mirándola extrañado por un momento después de eso la tomo, y dando un grito que retumbo en el lugar como si hubiera ganado.
Salimos a toda prisa hacia la calle, aun no había mucha gente por suerte, Kevin se acerco a un coche y dándole un coletazo con el arma rompió el cristal y abrió las puertas haciéndonos que entráramos dentro.
─ Ahora mismo me vais a explicar que narices esta pasando, y no se os ocurra mentirme…─ hablo Kevin alzando la voz haciendo que nos asustáramos mas pero no sabíamos que decirle, le había dicho todo lo que sabia.
Enseguida Kevin busco los cables para hacer un puente y se dispuso a conducir, había alguna parte, mire por la ventanilla como estaba amaneciendo lentamente, suspire profundamente pensando en eso.
─ No lo se, no se nada mas, no tengo idea de por que esas cosas nos persiguen…─ comente mientras apretaba la mano a Alice que esta parecia que estuviera llorando por haber perdido la muñeca.
─ ¿Qué le pasa a tu hermana…?...Es solo una muñeca…─ expuso Kevin aun después de lo que había visto hacer.
─ Es mi muñeca, me dijeron que no la soltara por ningún motivo…─ contesto Alice alzando la voz, como si aquella muñeca le fuera la vida y no era para menos después de habernos salvado la vida varias veces y ahora la habíamos perdido.
El silencio se hizo en el automóvil mientras el trafico se iba intensificando y las personas saliendo de sus casas pudimos ver como algunos coches de policía se dirigían en dirección al hospital, por lo visto alguien había llamado a la policía.
Después de un rato en el automóvil nos detuvimos en frente de una cabina de teléfono, Kevin bajo enseguida y fue a llamar.
─ Aquí Kevin…si se lo que ha pasado en el hospital y la verdad no te lo vas a creer…necesito que me hagas un favor manda un equipo de asalto a la fabrica de juguetes esa, ahora mismo me dirijo hacia allí…hazme este favor se que algo esta pasando, no tardare, te debo una…─ comento Kevin mientras estaba al teléfono, aunque podia ver que por su aspecto estaba cansadísimo y mas con esa herida al menos había dejado de sangrar.
─ Vamos a ir a una fabrica de juguetes, hicimos la autopsia a esa cosa que encontramos en el callejon y nos dio una dirección…una juguetería en las afueras "JUGUECO", creo que se llama así…ahora sabremos que es lo que esta pasando…─ pronuncio Kevin mientras descansaba un poco sentado, aunque aquel nombre hizo que se me erizara la piel de golpe, no se por que pero no tenia muy buenos presentimientos.
En cuanto Alice escucho el nombre empezó a llorar no pude mas que abrazarla, aunque el motivo era el nombre de esa fabrica, el miedo se había instalado de golpe en nuestro corazón.
─ Tengo miedo…─ dijo Alice temblándole la voz mientras seguia llorando.
─ Nos dirijamos allí cuanto antes nos espera un largo camino, es mejor que durmáis un poco…─ expuso Kevin mientras arrancaba y nos encaminábamos hacia la fabrica, entre tanto intenta calmar a Alice y nos fuimos quedando dormidas.
El sueño nos pudo casi no habíamos dormido en toda la noche, aunque los sueños que tuve no fueron muy halagüeños cada vez que cerraba los ojos podia ver aquel monstruo persiguiéndonos y todas aquellas enfermeras y doctores por los suelos muertos.
Cuando de repente note como el coche se detuvo de golpe, aquello me despertó al instante cuando abrí los ojos observe que el sol estaba ocultándose entre nubes negras de tormenta, aquello no era un buen presagio, al bajar del coche allí estaban los furgones de la policía pero ninguno por los alrededores, aquello me puso los pelos de punta.
Kevin se acerco para ver que es lo que había pasado pero no había nadie por ni un rastro siquiera.
El sitio era bastante grande, y el coche estaba delante de una barrera que estaba levantada, podia verse varias chimeneas que estaban apagadas, el ambiente de pronto se torno frío y un relámpago ilumino el lugar, dándole un aspecto tétrico incluso terrorífico se podría decir que nos encaminábamos hacia la boca del lobo.
─ Vosotras dos es mejor que me acompañéis…no os separéis de mi…─ comento Kevin mientras se dirigía hacia la parte de atrás de la camioneta y empezaba a sacar algunas armas que se guardo, después de eso empezó a hablar por la radio pero no hubo ninguna señal.
─ Esto me da mala espina…─ dije mientras miraba el lugar, sabia que algo pasaría y no seria bueno, pero de momento es lo único que podíamos hacer.
Después de que Kevin hubiera cogido varias armas y hubiera llamado decidimos entrar en la fabrica.
Entramos por la parte de la parte de carga y descarga de los camiones, enseguida Kevin se dio cuenta de que las cámaras estaban activadas y se movían a nuestro paso.
─ Por lo visto ya sabe que estamos aquí…─ expuso Kevin señalando hacia la cámara.
El lugar estaba desierto no había ningún camión solo porquería y alguna rata que otra dándose una vuelta.
Enseguida subimos una pequeña rampa y atravesamos una puerta que cedió chirriando con fuerza.
El sitio era enorme y estaba lleno de maquinas, al otro lado había una especie de oficina, el lugar olía a moho y podia escucharse y verse algunos pájaros revolotear en su interior.
Avanzamos por aquel sitio muy lentamente, Kevin no dejaba de apretar el arma con fuerza esperándose cualquier cosa y no era para menos después de lo del hospital.
─ Vaya por lo visto has venido…gracias por traerlas a ellas…─ dijo una voz que parecia provenir de todas partes debido al eco.
Por un momento nos detuvimos, y un relámpago dentelleo iluminando brevemente el sitio, seguido de un trueno que hizo acallar a los pájaros del lugar.
─ ¿Qué es lo que quieres de ellas…?...─ curioseo con interés Kevin mientras nos movíamos para bajar de aquel sitio elevado.
─ Crees que solo es por ellas, son solo parte de algo mas grande…Así que si me las entregas podrás irte tranquilamente por donde has venido…─ aquella voz propuso un trato pero Kevin no estaba dispuesto a ceder aunque pensé que si aquello era lo mejor para que todo acabara decidí aceptar por mi cuenta.
─ Escucha no…─ pronuncio Kevin negándose a hacer el trato de manera agresiva pero no llego a terminar la frase.
─ De acuerdo nos entregamos, pero déjale que se marche…─ hable intentando poner fin a aquello de una vez por todas estaba harta de huir hacia todas partes.
─ Pero que coño estas diciendo!...de eso nada, vas a tener que venir a por nosotros…─ exclamo Kevin de manera amenazante mientras cargaba el arma dispuesto a presentar batalla.
Cuando encontramos la escalera de bajada, nos encaminamos hacia la parte de las maquinas aquel sitio estaba lleno de ellas y cajas por todas partes.
Pero apenas avanzamos unos pasos cuando mi vista se fijo en un charco negro que había en el suelo mojando la parte baja de las cajas.
Enseguida avise dándole unos golpes en la espalda, aquello hizo que Kevin se detuviera y se dirigiera hacia las cajas, al abrir una de ellas no pude mas que observar su rostro lleno de miedo, lo que debió haber visto debería de ser horrible.
─ No os acerquéis…fuera!!!...─ exclamo Kevin mientras se retiraba y comenzaba a vomitar por lo que había en el cajón.
Se retiro un poco del cajón y comenzó a vomitar, lo que había dentro del debía de ser algo espantoso para que hiciera aquello.
─ Que pena, pensaba que lo descubrirías mas tarde…─ dijo una voz, resonando con eco por todo el lugar.
Mientras Kevin intentaba recuperarse poco a poco podíamos escuchar lso truenos retumbar en el exterior y como la tormenta había llegado la teníamos prácticamente encima, la poca luz que entraba era por las farolas exteriores y nada mas.
Me acerque un poco para ver que es lo que había en los cajones pero Kevin me vio de reojo y se acerco rápidamente poniendo la tapa para que no lo viera.
─ Es mejor que no lo veas, sigamos avanzando…─ hablo Kevin mientras tragaba saliva y continuamos caminando por la fabrica entre las maquinas.
Cuando apenas hubimos avanzados unos pasos, nos detuvimos en seco el sonido de una voz macabra y chillona salio de una de las cajas.
─ Kevin…tu nos condenaste…debes pagar por ello…─ pronuncio una voz proveniente de la caja enseguida la tapa se fue deslizando poco a poco, nos quedamos paralizados mirando aquello podíamos ver una mano ensangrentada enfundada en un mitón como la abría lentamente.
─ No puede ser es imposible…─ expuso Kevin mientras retrocedía unos pasos asustado al mismo tiempo nosotras buscamos un escondite.
─ Ven con nosotros Kevin…debes pagar…─ dijo aquella voz chillona y escalofriante y cuando cayo la caja al suelo pude ver como varios trozos se elevaban en aire como si saltaran de la caja y recompusieran a uno de los policías, sus miembros estaban cortados y se movía torpemente aun de ellos salía sangre, su piel era pálida casi blanca y tenia la boca cosida con hilo negro, de sus manos y pies salían como unos hilos de color plateado hacia el techo como si alguien estuviera controlando sus movimientos.
─ No, es imposible…─ comento Kevin asustado mientras retrocedía ante aquella macabra marioneta que se acercaba de manera torpe como si estuviera danzando en el aire.
Esta vez sus ojos eran inexpresivos como vidriosos, por suerte esa persona estaba muerta, aun así no sabia que hacer, pensé que lo mejor era alejarnos de aquel sitio, lo mas que pudiéramos.
─ Tu nos mataste Kevin…nos dirigiste hacia una muerte segura…debes pagar con tu vida…─ dijo aquella cosa mientras se acercaba, Kevin tomo una de las armas y apunto aquella cosa y comenzó a disparar, los disparos se sucedían uno tras otro mientras la tormenta apreciera que le acompañara.
Ni siquiera me quede para ver aquello avance entre las maquinas para salir, no pensaba quedarme ni un minuto mas, cuando mi vista se centro en la muñeca al parecer estaba encima de una de las maquinas.
─ La muñeca!…─ exclame al verla por un momento me quede quieta sin saber que hacer si dirigirme hacia ella o no, aquello me olía a trampa por todos lados.
─ ¿Dónde esta…?...La quiero…─ pronuncio Alice, con un tono extraño entre tristeza y melancolía.
Aunque la verdad era una oportunidad de oro y estaríamos algo protegidas, pero el problema era llegar hasta ella.
─ Escúchame quédate aquí, no te muevas, iré por ella…─ expuse mientras se lo decía con tono serio.
Los relámpagos iluminaban el lugar de forma macabra incluso amenazante pero no tenia otra oportunidad de recuperarla.
Me acerque lentamente hacia donde estaba la muñeca, cuando estuve casi a su altura, escuché como un grito que provenía de donde estaba Alice, la tome y corrí rápidamente hacia donde la había dejado, al llegar no encontré a nadie solo estaban sus gafas tiradas en el suelo.
─ Alice, ¿dónde estas…?...─ curiosee casi gritando al ver sus gafas y ni rastro de ella por ningún lado.
Empecé a buscar por todas partes, los disparos habían cesado y no tenia ni idea de lo que había pasado con Kevin ni su atacante.
Lo único que me importaba ahora mismo era encontrarla, con la máxima urgencia, mientras seguia buscando entre las maquinas sin encontrarla por ningún lado note como alguien me tocaba la espalda, gire la cabeza deseando que no fuera aquellas cosas, cuando mire vi que era Kevin que había vuelto, estaba cubierto de sangre pero no era de la suya.
Respire por un momento aliviada pero enseguida las lagrimas saltaron a mis mejillas, había perdido a mi hermana y ahora no sabia donde estaba.
─ Te dije que note alejaras!...¿Que es lo que te ocurre…?...¿donde esta tu hermana…?...─ consulto Kevin mientras se agachaba y me secaba las lagrimas enseguida me lance a sus brazos abrazándole con fuerza.
─ Se la han...llevado…─ respondí entre llantos y sollozos abrazándole, enseguida note como la mano de Kevin tocaba mi cabeza temerosamente y comenzaba a acariciarme el pelo para tranquilizarme.
─ Tenemos que seguir revisando el lugar…no te preocupes estoy seguro que daremos con ella…Ahora deja de llorar y cálmate…─ comento Kevin mientras me acariciaba el pelo, sabia perfectamente que estaba pensando que no le hubiera pasado lo mismo que a aquellos hombres.
En cuanto me hube tranquilizado un poco nos seguimos moviendo buscando a mi hermana, viendo que en la parte baja no había nadie subimos hacia la pequeña oficina de la parte de arriba a medida que subíamos parecia que la tormenta se intensificara un poco mas.
Llegamos a la puerta pero esta estaba cerrada, enseguida Kevin apunto con la pistola al pomo y disparando lo hizo saltar enseguida abrió la puerta y entramos, aquel sitio era muy simple había una pequeña mesa metálica y detrás de esta unos archivadores en una de las paredes había varios papeles clavados en una pizarra de corcho.
Kevin comenzó a mirar en los papeles para ver si encontraba alguna pista sobre aquello mientras yo me quedaba en la puerta esperando a que terminara.
─ Hermana…aquí estoy…─ dijo una voz viniendo del otro lado del puente metálico, cuando mire vi que era la figura de mi hermana que estaba esperándome en la semi oscuridad.
─ Alice…estaba preocupadísima por ti…─ mientras Kevin seguia buscando entre papeles y los archivos ande hacia Alice que permanecia inmóvil en el otro lado.
A medida queme acercaba notaba algo extraño era como si algo me dijera que no era ella, cuando casi estaba a su altura, un relámpago me revelo la horrible verdad.
Era una marioneta macabra, partes del cuerpo de una niña que flotaba en el aire sujetada por aquellos hilos plateados, enseguida me detuve horrorizada al ver aquello, pero esta vez sus ojos si estaban vivos y pidiendo ayuda, aunqeu su piel no era blanquecina era normal.
─ Por tu culpa no he podido encontrar una familia que me acepte, siempre llevándome de un lugar a otro, eras una mala hermana, por tu culpa nuestros padres nos dejaron en un orfanato, era a ti a quien no querían…deberías de morir…─ expreso aquella cosa mientras escuchaba los reproches que soltaba, aquellas palabras se clavaban en mi cerebro una y otra vez sabia que no era ella, pero era su misma voz.
─ No, no, NOOOOO!!!...─ una y otra vez lo repetía al final termine gritándolo mientras ponía las manos en los oídos para no escucharla pero era imposible el sonido me llegaba cada vez con mas fuerza.
Retrocedí unos pasos a la vez que negaba con la cabeza una y otra vez a sus acusaciones, pero aquella cosa se acercaba peligrosamente, enseguida abrió la boca de manera grotesca llena de colmillos dispuesta a acabar con mi vida o convertirme en uno de ellos.
Aquellos gritos y reproches se clavaban en mi cerebro como aun taladradora una y otra vez hasta que hicieron que tropezara, no pude mas que cerrar los ojos.
Mientras seguia llorando esperando mi final escuche un disparo y el grito de aquella cosa y sus pasos como corría hacia algún lugar.
Al abrirlos pude ver a Kevin que estaba apuntando y disparando una y otra vez, mientras ese monst6ruo se alejaba moviéndose rápidamente por las paredes como si fuese una araña.
─ ¿Estas bien…?...─ consulto Kevin mientras recargaba el arma y enseguida me ofrecía la mano para ayudarme a que me levantara.
Sencillamente tome su mano y me puse en pie y asentí de manera seca, mientras me restregaba los ojos secándomelos, al menos esos gritos habían cesado.
─ Tenemos que encontrar a tu hermana y a ese psicópata…no creo que se encuentren aquí lo mas seguro es que estén en los otros edificios; en los almacenes…─ volvió a decir Kevin mientras bajábamos y salíamos de aquel sitio.
Nada mas salir notamos que el tiempo se había tornado horrible, la lluvia nos golpeaba con fuerza junto con lso relámpagos que se sucedían de manera rápida detrás de ellos, los truenos retumbaban con fuerza.
Avanzamos hacia el almacén mas cercano, al entrar el sitio era bastante grande para que los camiones entraran subiendo unas escaleras llegamos a un sitio anexo a este que estaba lleno de estanterías, el lugar estaba casi en penumbra los relámpagos eran la única luz que teníamos de vez en cuando, podíamos escuchar la lluvia repiquetear en el techo metálico.
Poco a poco avanzamos investigando el sitio, en el aire se podia oler a humedad, las estanterías estaban llenas de polvo y objetos sin importancia, mientras seguíamos investigando, escuchamos unas risas.
─ ¿Hay alguien…?...─ curioseo Kevin preguntando en voz alta, su voz hizo eco en el lugar, aquella risa se movía de un lugar a otro de manera rápida.
Mis manos temblaban no sabia si era ya por el frío que hacia o por el miedo de lo que había visto, no paraba de mirar hacia todos lados de manera nerviosa.
La oscuridad parecia incluso aumentar y querer engullirnos, a veces incluso veía como si nuestras propias sombras nos amenazaran de alguna forma macabra.
Las risas se continuaron como si nos estuvieran guiando hacia algún lugar, aquello me produjo un escalofrió que recorrió mi espalda erizándome la piel.
Cuando hubimos avanzad lo suficiente pudimos ver una fuente de luz que provenía del centro del edificio, avanzamos con cuidado para ver que es lo que era, cuando estuvimos a escasos pasos de esta, Kevin se volvió y se puso en cuclillas.
─ Quédate aquí, volveré enseguida, si ves algo extraño escóndete…─ comento Kevin de manera tosca, aquellas palabras me recordaron lo que le había dicho a Alice, aunque negué varias veces haciéndole saber que quería ir con el.
─ Mírame, mírame a los ojos…Cálmate no te pasara nada te lo prometo…espérame, volveré enseguida…─ Kevin me miro de manera fija haciéndome saber que podia confiar en el, pero casi tenia la certeza que si fuera hacia allí pasaría algo.
Mes escondí entre las estanterías mientras veía a Kevin avanzar con el arma en la mano apuntando hacia todas partes asegurándose de que no había nadie.
Al llegar al lugar se quedo por unos instantes quieto mirando lo que había en el suelo aunque no pareció que pasara nada extraño.
Por el momento respire aliviada pensando que tal vez lo que había sentido había sido mi subconsciente que estaba trabajando horas extras.
De pronto se volvió y escuche aquella risa burlona y casi diabólica nuevamente, después de aquello Kevin grito con fuerza y varios disparos volvieron a escucharse atenuados por los truenos.
─ Puto muñeco!…─ exclamo Kevin mientras se agachaba y rompía algo de su ropa para hacer un vendaje improvisado.
Me acerque rápidamente para ver que es lo que había pasado, y pude ver parte del muñeco con la oca abierta llena de colmillos y cubiertos de sangre, tenia varios disparos en la cabeza de la cual salía un liquido negruzco.
Al ver que le había mordido note un escalofrió que inundo mi cuerpo pensando que le pasaría lo mismo que le había sucedido a los demás después que le mordiera una cosa de esas.
Desde una distancia prudencial me quede mirando a Kevin apretarse el vendaje, en cuando se puso en pie empezó a cojear debido a la herida.
─ No!, te han mordido…te convertirás en uno de ellos…─ dije mientras veía como Kevin cojeaba al moverse mientras se acercaba a mi.
No pude mas que retroceder unos pasos para mantener la distancia de seguridad aunque no sabría cuando ni como se transformaría pero estaba segura que así seria.
─ No digas tonterías, es solo un mordisco nada mas…no me pasara nada…─ expuso Kevin pensando que eso no seria nada.
Pero ya había visto como varias personas se habían transformado por un mordisco, esperaba que no fuera así.
─ Tenemos que seguir mirando el lugar…Vamos…─ dijo Kevin invitándome a que siguiéramos buscando un poco mas.
Manteniendo una distancia prudencial seguia a Kevin saliendo de aquel almacén para dirigirnos a otro.
Una vez fuera el tiempo apenas había cambiado la lluvia había cesado al menos era algo, puesto que estaba empapada.
No tuvimos que caminar mucho para llegar a otro de los almacenes, entramos por el mismo sitio.
Kevin en un momento empezó a toser de manera brusca y a tocarse la pierna como si le pasara algo , aquello hizo que mantuviera mas aun la distancia de seguridad.
Entramos por la puerta, y el sitio era prácticamente igual que al anterior, solo que las estanterías estaban tiradas por el suelo, haciendo un camino que nos dirigía al centro.
Avanzamos entre los estantes en dirección al centro , cuando llegamos el estomago se me revolvió de golpe, gire la cabeza ante tal macabra imagen.
Podia ver cadenas terminadas en ganchos que pendían del techo en estos los cuerpos colgados de los policías en orno a una pila de muñecos que estaban ensangrentados por la sangre de ellos que caía encima, alrededor de esto había varias antorchas colocadas en postes, sus caras estaban deformadas por el dolor algunos parecían pedir ayuda.
─ ¿Pero que demonios…?...─ curioseo Kevin viendo el espectáculo, que parecia haberle impactado.
Se acerco a ellos mirando si alguno al menos estuviera vivo, cuando estuvo cerca de uno este reacciono, su cuerpo se convulsiono en un estertor, bajo la cabeza mirándonos de manera extraña y aterrorizada.
─ Huye…Rápido!...─ pronuncio aquel hombre siendo aquellas sus ultimas palabras, Kevin retrocedió un poco con el arma preparada para lo que pudiera suceder.
Como pude busque un lugar para esconderme entre los estantes, y mirar lo que estaba pasando.
De improviso escuche una risa que me resultaba muy familiar y unos pasos que se acercaban hacia mi dirección, pude ver como aquél ser con el tronco en forma de acordeón y vestimentas de arlequín aparecía entre las sombras.
─ Así que me la has traído…que bien…si me la das te prometo que saldrás vivo de aquí…─ dijo aquella cosa casi sin mover los labios, pensé que estaría siendo controlada desde algún lugar.
─ ¿Por qué tienes tanto interés en ella…?...Es solo una cría nada mas…─ consulto Kevin mientras veía como en su rostro había algo de dolor que intentaba ocultar.
─ Eso es asunto mío que no te incumbe…además si no quieres hacerlo me es indiferente dentro de poco serás tu mismo quien me la ofrezcas…─ 5respondio aquella cosa mientras su cuerpo se movía de un lado a otro pero permaneciendo en el mismo lugar.
En eso note como la muñeca se movía como si me estuviera diciendo que quería que la soltara, podia notar como la expresión de Kevin se tornaba mas de dolor, por lo visto el efecto del mordisco estaba empezando a presentarse…
FIN DEL CAPITULO 2
Cruzamos otros pasillos viendo la cantidad de cuerpos que había dejado a su paso aquel monstruo, en las paredes había machas de sangre y algunas huellas ensangrentadas, cuando por fin llegamos a la salida de emergencia observe que había un policía de espaldas, Kevin se detuvo en seco como si algo no fuera bien.
─ ¿Qué ocurre…?...─ curiosee extrañada al ver que nos deteníamos, no veía ninguna razón para ello.
─ ¿Oye estas bien…?...─ consulto Kevin mientras se acercaba lentamente hacia el policía, haciendo que nos quedáramos atrás esperando.
─ ¿Qué pasa…?...─ pregunto Alice algo confundida por lo que estaba pasando.
─ No te preocupes saldremos de aquí…─ respondí con tono de miedo mientras apretaba la mano de Alice.
Kevin se fue acercando muy lentamente hacia le policía, cuando estuvo casi a su altura acerco una mano y la coloco en el hombro en ese momento aquello me puso la piel de gallina escuche un rechinar cuando giraba la cabeza lo que no me esperaba es que fuera por completo, su piel era blanca por completo parecia estar hecha de madera en cambio sus ojos eran humanos por completo, solamente escuchamos una risa escalofriante.
Kevin retrocedió apuntándole con la pistola, mientras que aquella cosa no dejaba de reír de manera macabra cuando estuvimos acierta distancia empezamos a correr nuevamente, escuchamos como sus pasos se escuchaban detrás de nosotros, aunque sabia que si fuéramos por el mismo sitio nos encontraríamos con el otro monstruo.
Nos detuvimos en un ascensor y Kevin comenzó a tocar el botón de llamada varias veces de manera nerviosa.
Sin embrago yo me apoye en la pared cansada de estar corriendo de un sitio a otro, incluso pensé que seria mejor que nos rindiéramos.
Podia ver que Kevin estaba nervioso mirando hacia todas partes mientras esperaba el ascensor, de repente escuchamos los pasos de esa cosa acercarse por el pasillo.
El ascensor pareciera que estaba tardando, aquel monstruo doblo la esquina y Kevin rápidamente comenzó a disparar pero las balas parecían atravesarle una y otra vez sin causarle ningún daño, no pude mas que cerrar los ojos mientras seguia escuchando una y otra vez los disparos, cuando al fin escuche el timbre del ascensor de que había llegado, note como la mano de Kevin me agarraba y nos metía de golpe en el ascensor.
Volví a abrir los ojos estábamos en el ascensor y Kevin estaba recargando el arma, pulso varias veces el botón de bajada, notamos como el ascensor comenzaba a bajar.
─ ¿Se puede saber que son esas cosas…?...¿Y por que os persiguen…?...─ consulto Kevin mientras recargaba el arma no pude ni siquiera contestarle no tenia ninguna respuesta, sencillamente negué con la cabeza.
Mientras bajamos me tranquilice algo pero aquello duro poco cuando escuchamos de la parte de arriba un sonido metálico forzado, pasado un momento un golpe encima del ascensor como si algo hubiera caído encima de este, Kevin nos puso en un rincón del ascensor y se dispuso a apuntar al techo.
─ Tengo miedo…¿Qué pasa…?...─ volvió a preguntar Alice mientras aferraba la muñeca en su brazo y mi mano con la suya.
Ya no sabia ni que responderle para que se calmara, de pronto vimos como el techo se abollaba como si algo estuviera presionando sobre este, y al momento se vio como algo hecho de oscuridad atravesaba el techo de un golpe pero nada entro.
De repente aquella cabeza azulada entro mientras nos miraba con su sonrisa diabólica, Kevin comenzó a disparar una y otra vez y al momento desapareció.
─ Te propongo un trato, si me das a las niñas y a su muñeca podrás salir de aquí con vida…─ pronuncio una voz chillona y macabra que provenía por encima del ascensor.
Por un momento Kevin se nos quedo mirando, como si intentara averiguar que es lo que estaba pasando y por que aquellas cosas nos quería con tanto ahínco.
─ ¿Dime que es lo que tienen para que las quieras tanto…?...─ curioseo Kevin para darle forma a todo aquello al menos un poco.
─ Eso no te incumbe, solo tienes que entregármelas y saldrás vivo de aquí…─ respondió de manera amenazante y luego se hizo el silencio.
─ Si las quieres tendrás que bajar por ellas…─ hablo Kevin mientras soltaba algunos disparos, al hacerlo escuchamos como aquella voz chillaba de dolor, al parecer había acertado.
Pero en respuesta vimos como la mano de aquel ser atravesó el techo del ascensor acuchillando una y otra vez, en uno de esos ataques logro acertar en el hombro de Kevin este cayo al suelos sentándose y volviendo a cambiar de cargador.
─ Mierda!!!...─ pronuncio Kevin mientras se hizo el silencio ni él volvió a disparar ni se volvieron a producir ataques.
Por fin habíamos llegado abajo salimos a toda prisa mientras Kevin estaba sangrando por su hombro, dejando un reguero de sangre a su paso, en cuanto pasamos por la recepción pudimos ver a la enfermera que estaba muerta tumbada en la mesa.
Alice tuvo mala suerte que tropezó cayendo al suelo con la prisa, cuando volvimos a por ella, vimos como aquel monstruo atravesaba el techo del ascensor cayendo y comenzó a apresurarse para llegar a donde estábamos.
─ Hermana…─ dijo Alice con miedo en su voz mientras retrocedía a por ella, con tan mala suerte que también resbale cayendo.
─ Maldita sea!!!...─ maldijo Kevin mientras volvía a por nosotras a medida que se acercaba seguia disparando una y otra vez intentando que cayera al suelo.
Aquella cosa no dejaba de desarmarse una y otra vez haciendo imposible acertarle con los disparos pero por suerte o por casualidad una de las balas acertó en una de cuerdas haciendo que uno de los brazos cayera al suelo sin vida.
Como pudo Kevin me tomo de la mano y salimos corriendo como pudimos, la sangre no dejaba de salir de la herida.
─ Mi muñeca, ¿dónde esta…?...─ curioseo Alice con miedo en su voz por haberla perdido, mientras nos movíamos hacia la salida gire la cabeza y vi como la muñeca estaba en el suelo tirada cerca del monstruo.
Este se quedo mirándola extrañado por un momento después de eso la tomo, y dando un grito que retumbo en el lugar como si hubiera ganado.
Salimos a toda prisa hacia la calle, aun no había mucha gente por suerte, Kevin se acerco a un coche y dándole un coletazo con el arma rompió el cristal y abrió las puertas haciéndonos que entráramos dentro.
─ Ahora mismo me vais a explicar que narices esta pasando, y no se os ocurra mentirme…─ hablo Kevin alzando la voz haciendo que nos asustáramos mas pero no sabíamos que decirle, le había dicho todo lo que sabia.
Enseguida Kevin busco los cables para hacer un puente y se dispuso a conducir, había alguna parte, mire por la ventanilla como estaba amaneciendo lentamente, suspire profundamente pensando en eso.
─ No lo se, no se nada mas, no tengo idea de por que esas cosas nos persiguen…─ comente mientras apretaba la mano a Alice que esta parecia que estuviera llorando por haber perdido la muñeca.
─ ¿Qué le pasa a tu hermana…?...Es solo una muñeca…─ expuso Kevin aun después de lo que había visto hacer.
─ Es mi muñeca, me dijeron que no la soltara por ningún motivo…─ contesto Alice alzando la voz, como si aquella muñeca le fuera la vida y no era para menos después de habernos salvado la vida varias veces y ahora la habíamos perdido.
El silencio se hizo en el automóvil mientras el trafico se iba intensificando y las personas saliendo de sus casas pudimos ver como algunos coches de policía se dirigían en dirección al hospital, por lo visto alguien había llamado a la policía.
Después de un rato en el automóvil nos detuvimos en frente de una cabina de teléfono, Kevin bajo enseguida y fue a llamar.
─ Aquí Kevin…si se lo que ha pasado en el hospital y la verdad no te lo vas a creer…necesito que me hagas un favor manda un equipo de asalto a la fabrica de juguetes esa, ahora mismo me dirijo hacia allí…hazme este favor se que algo esta pasando, no tardare, te debo una…─ comento Kevin mientras estaba al teléfono, aunque podia ver que por su aspecto estaba cansadísimo y mas con esa herida al menos había dejado de sangrar.
─ Vamos a ir a una fabrica de juguetes, hicimos la autopsia a esa cosa que encontramos en el callejon y nos dio una dirección…una juguetería en las afueras "JUGUECO", creo que se llama así…ahora sabremos que es lo que esta pasando…─ pronuncio Kevin mientras descansaba un poco sentado, aunque aquel nombre hizo que se me erizara la piel de golpe, no se por que pero no tenia muy buenos presentimientos.
En cuanto Alice escucho el nombre empezó a llorar no pude mas que abrazarla, aunque el motivo era el nombre de esa fabrica, el miedo se había instalado de golpe en nuestro corazón.
─ Tengo miedo…─ dijo Alice temblándole la voz mientras seguia llorando.
─ Nos dirijamos allí cuanto antes nos espera un largo camino, es mejor que durmáis un poco…─ expuso Kevin mientras arrancaba y nos encaminábamos hacia la fabrica, entre tanto intenta calmar a Alice y nos fuimos quedando dormidas.
El sueño nos pudo casi no habíamos dormido en toda la noche, aunque los sueños que tuve no fueron muy halagüeños cada vez que cerraba los ojos podia ver aquel monstruo persiguiéndonos y todas aquellas enfermeras y doctores por los suelos muertos.
Cuando de repente note como el coche se detuvo de golpe, aquello me despertó al instante cuando abrí los ojos observe que el sol estaba ocultándose entre nubes negras de tormenta, aquello no era un buen presagio, al bajar del coche allí estaban los furgones de la policía pero ninguno por los alrededores, aquello me puso los pelos de punta.
Kevin se acerco para ver que es lo que había pasado pero no había nadie por ni un rastro siquiera.
El sitio era bastante grande, y el coche estaba delante de una barrera que estaba levantada, podia verse varias chimeneas que estaban apagadas, el ambiente de pronto se torno frío y un relámpago ilumino el lugar, dándole un aspecto tétrico incluso terrorífico se podría decir que nos encaminábamos hacia la boca del lobo.
─ Vosotras dos es mejor que me acompañéis…no os separéis de mi…─ comento Kevin mientras se dirigía hacia la parte de atrás de la camioneta y empezaba a sacar algunas armas que se guardo, después de eso empezó a hablar por la radio pero no hubo ninguna señal.
─ Esto me da mala espina…─ dije mientras miraba el lugar, sabia que algo pasaría y no seria bueno, pero de momento es lo único que podíamos hacer.
Después de que Kevin hubiera cogido varias armas y hubiera llamado decidimos entrar en la fabrica.
Entramos por la parte de la parte de carga y descarga de los camiones, enseguida Kevin se dio cuenta de que las cámaras estaban activadas y se movían a nuestro paso.
─ Por lo visto ya sabe que estamos aquí…─ expuso Kevin señalando hacia la cámara.
El lugar estaba desierto no había ningún camión solo porquería y alguna rata que otra dándose una vuelta.
Enseguida subimos una pequeña rampa y atravesamos una puerta que cedió chirriando con fuerza.
El sitio era enorme y estaba lleno de maquinas, al otro lado había una especie de oficina, el lugar olía a moho y podia escucharse y verse algunos pájaros revolotear en su interior.
Avanzamos por aquel sitio muy lentamente, Kevin no dejaba de apretar el arma con fuerza esperándose cualquier cosa y no era para menos después de lo del hospital.
─ Vaya por lo visto has venido…gracias por traerlas a ellas…─ dijo una voz que parecia provenir de todas partes debido al eco.
Por un momento nos detuvimos, y un relámpago dentelleo iluminando brevemente el sitio, seguido de un trueno que hizo acallar a los pájaros del lugar.
─ ¿Qué es lo que quieres de ellas…?...─ curioseo con interés Kevin mientras nos movíamos para bajar de aquel sitio elevado.
─ Crees que solo es por ellas, son solo parte de algo mas grande…Así que si me las entregas podrás irte tranquilamente por donde has venido…─ aquella voz propuso un trato pero Kevin no estaba dispuesto a ceder aunque pensé que si aquello era lo mejor para que todo acabara decidí aceptar por mi cuenta.
─ Escucha no…─ pronuncio Kevin negándose a hacer el trato de manera agresiva pero no llego a terminar la frase.
─ De acuerdo nos entregamos, pero déjale que se marche…─ hable intentando poner fin a aquello de una vez por todas estaba harta de huir hacia todas partes.
─ Pero que coño estas diciendo!...de eso nada, vas a tener que venir a por nosotros…─ exclamo Kevin de manera amenazante mientras cargaba el arma dispuesto a presentar batalla.
Cuando encontramos la escalera de bajada, nos encaminamos hacia la parte de las maquinas aquel sitio estaba lleno de ellas y cajas por todas partes.
Pero apenas avanzamos unos pasos cuando mi vista se fijo en un charco negro que había en el suelo mojando la parte baja de las cajas.
Enseguida avise dándole unos golpes en la espalda, aquello hizo que Kevin se detuviera y se dirigiera hacia las cajas, al abrir una de ellas no pude mas que observar su rostro lleno de miedo, lo que debió haber visto debería de ser horrible.
─ No os acerquéis…fuera!!!...─ exclamo Kevin mientras se retiraba y comenzaba a vomitar por lo que había en el cajón.
Se retiro un poco del cajón y comenzó a vomitar, lo que había dentro del debía de ser algo espantoso para que hiciera aquello.
─ Que pena, pensaba que lo descubrirías mas tarde…─ dijo una voz, resonando con eco por todo el lugar.
Mientras Kevin intentaba recuperarse poco a poco podíamos escuchar lso truenos retumbar en el exterior y como la tormenta había llegado la teníamos prácticamente encima, la poca luz que entraba era por las farolas exteriores y nada mas.
Me acerque un poco para ver que es lo que había en los cajones pero Kevin me vio de reojo y se acerco rápidamente poniendo la tapa para que no lo viera.
─ Es mejor que no lo veas, sigamos avanzando…─ hablo Kevin mientras tragaba saliva y continuamos caminando por la fabrica entre las maquinas.
Cuando apenas hubimos avanzados unos pasos, nos detuvimos en seco el sonido de una voz macabra y chillona salio de una de las cajas.
─ Kevin…tu nos condenaste…debes pagar por ello…─ pronuncio una voz proveniente de la caja enseguida la tapa se fue deslizando poco a poco, nos quedamos paralizados mirando aquello podíamos ver una mano ensangrentada enfundada en un mitón como la abría lentamente.
─ No puede ser es imposible…─ expuso Kevin mientras retrocedía unos pasos asustado al mismo tiempo nosotras buscamos un escondite.
─ Ven con nosotros Kevin…debes pagar…─ dijo aquella voz chillona y escalofriante y cuando cayo la caja al suelo pude ver como varios trozos se elevaban en aire como si saltaran de la caja y recompusieran a uno de los policías, sus miembros estaban cortados y se movía torpemente aun de ellos salía sangre, su piel era pálida casi blanca y tenia la boca cosida con hilo negro, de sus manos y pies salían como unos hilos de color plateado hacia el techo como si alguien estuviera controlando sus movimientos.
─ No, es imposible…─ comento Kevin asustado mientras retrocedía ante aquella macabra marioneta que se acercaba de manera torpe como si estuviera danzando en el aire.
Esta vez sus ojos eran inexpresivos como vidriosos, por suerte esa persona estaba muerta, aun así no sabia que hacer, pensé que lo mejor era alejarnos de aquel sitio, lo mas que pudiéramos.
─ Tu nos mataste Kevin…nos dirigiste hacia una muerte segura…debes pagar con tu vida…─ dijo aquella cosa mientras se acercaba, Kevin tomo una de las armas y apunto aquella cosa y comenzó a disparar, los disparos se sucedían uno tras otro mientras la tormenta apreciera que le acompañara.
Ni siquiera me quede para ver aquello avance entre las maquinas para salir, no pensaba quedarme ni un minuto mas, cuando mi vista se centro en la muñeca al parecer estaba encima de una de las maquinas.
─ La muñeca!…─ exclame al verla por un momento me quede quieta sin saber que hacer si dirigirme hacia ella o no, aquello me olía a trampa por todos lados.
─ ¿Dónde esta…?...La quiero…─ pronuncio Alice, con un tono extraño entre tristeza y melancolía.
Aunque la verdad era una oportunidad de oro y estaríamos algo protegidas, pero el problema era llegar hasta ella.
─ Escúchame quédate aquí, no te muevas, iré por ella…─ expuse mientras se lo decía con tono serio.
Los relámpagos iluminaban el lugar de forma macabra incluso amenazante pero no tenia otra oportunidad de recuperarla.
Me acerque lentamente hacia donde estaba la muñeca, cuando estuve casi a su altura, escuché como un grito que provenía de donde estaba Alice, la tome y corrí rápidamente hacia donde la había dejado, al llegar no encontré a nadie solo estaban sus gafas tiradas en el suelo.
─ Alice, ¿dónde estas…?...─ curiosee casi gritando al ver sus gafas y ni rastro de ella por ningún lado.
Empecé a buscar por todas partes, los disparos habían cesado y no tenia ni idea de lo que había pasado con Kevin ni su atacante.
Lo único que me importaba ahora mismo era encontrarla, con la máxima urgencia, mientras seguia buscando entre las maquinas sin encontrarla por ningún lado note como alguien me tocaba la espalda, gire la cabeza deseando que no fuera aquellas cosas, cuando mire vi que era Kevin que había vuelto, estaba cubierto de sangre pero no era de la suya.
Respire por un momento aliviada pero enseguida las lagrimas saltaron a mis mejillas, había perdido a mi hermana y ahora no sabia donde estaba.
─ Te dije que note alejaras!...¿Que es lo que te ocurre…?...¿donde esta tu hermana…?...─ consulto Kevin mientras se agachaba y me secaba las lagrimas enseguida me lance a sus brazos abrazándole con fuerza.
─ Se la han...llevado…─ respondí entre llantos y sollozos abrazándole, enseguida note como la mano de Kevin tocaba mi cabeza temerosamente y comenzaba a acariciarme el pelo para tranquilizarme.
─ Tenemos que seguir revisando el lugar…no te preocupes estoy seguro que daremos con ella…Ahora deja de llorar y cálmate…─ comento Kevin mientras me acariciaba el pelo, sabia perfectamente que estaba pensando que no le hubiera pasado lo mismo que a aquellos hombres.
En cuanto me hube tranquilizado un poco nos seguimos moviendo buscando a mi hermana, viendo que en la parte baja no había nadie subimos hacia la pequeña oficina de la parte de arriba a medida que subíamos parecia que la tormenta se intensificara un poco mas.
Llegamos a la puerta pero esta estaba cerrada, enseguida Kevin apunto con la pistola al pomo y disparando lo hizo saltar enseguida abrió la puerta y entramos, aquel sitio era muy simple había una pequeña mesa metálica y detrás de esta unos archivadores en una de las paredes había varios papeles clavados en una pizarra de corcho.
Kevin comenzó a mirar en los papeles para ver si encontraba alguna pista sobre aquello mientras yo me quedaba en la puerta esperando a que terminara.
─ Hermana…aquí estoy…─ dijo una voz viniendo del otro lado del puente metálico, cuando mire vi que era la figura de mi hermana que estaba esperándome en la semi oscuridad.
─ Alice…estaba preocupadísima por ti…─ mientras Kevin seguia buscando entre papeles y los archivos ande hacia Alice que permanecia inmóvil en el otro lado.
A medida queme acercaba notaba algo extraño era como si algo me dijera que no era ella, cuando casi estaba a su altura, un relámpago me revelo la horrible verdad.
Era una marioneta macabra, partes del cuerpo de una niña que flotaba en el aire sujetada por aquellos hilos plateados, enseguida me detuve horrorizada al ver aquello, pero esta vez sus ojos si estaban vivos y pidiendo ayuda, aunqeu su piel no era blanquecina era normal.
─ Por tu culpa no he podido encontrar una familia que me acepte, siempre llevándome de un lugar a otro, eras una mala hermana, por tu culpa nuestros padres nos dejaron en un orfanato, era a ti a quien no querían…deberías de morir…─ expreso aquella cosa mientras escuchaba los reproches que soltaba, aquellas palabras se clavaban en mi cerebro una y otra vez sabia que no era ella, pero era su misma voz.
─ No, no, NOOOOO!!!...─ una y otra vez lo repetía al final termine gritándolo mientras ponía las manos en los oídos para no escucharla pero era imposible el sonido me llegaba cada vez con mas fuerza.
Retrocedí unos pasos a la vez que negaba con la cabeza una y otra vez a sus acusaciones, pero aquella cosa se acercaba peligrosamente, enseguida abrió la boca de manera grotesca llena de colmillos dispuesta a acabar con mi vida o convertirme en uno de ellos.
Aquellos gritos y reproches se clavaban en mi cerebro como aun taladradora una y otra vez hasta que hicieron que tropezara, no pude mas que cerrar los ojos.
Mientras seguia llorando esperando mi final escuche un disparo y el grito de aquella cosa y sus pasos como corría hacia algún lugar.
Al abrirlos pude ver a Kevin que estaba apuntando y disparando una y otra vez, mientras ese monst6ruo se alejaba moviéndose rápidamente por las paredes como si fuese una araña.
─ ¿Estas bien…?...─ consulto Kevin mientras recargaba el arma y enseguida me ofrecía la mano para ayudarme a que me levantara.
Sencillamente tome su mano y me puse en pie y asentí de manera seca, mientras me restregaba los ojos secándomelos, al menos esos gritos habían cesado.
─ Tenemos que encontrar a tu hermana y a ese psicópata…no creo que se encuentren aquí lo mas seguro es que estén en los otros edificios; en los almacenes…─ volvió a decir Kevin mientras bajábamos y salíamos de aquel sitio.
Nada mas salir notamos que el tiempo se había tornado horrible, la lluvia nos golpeaba con fuerza junto con lso relámpagos que se sucedían de manera rápida detrás de ellos, los truenos retumbaban con fuerza.
Avanzamos hacia el almacén mas cercano, al entrar el sitio era bastante grande para que los camiones entraran subiendo unas escaleras llegamos a un sitio anexo a este que estaba lleno de estanterías, el lugar estaba casi en penumbra los relámpagos eran la única luz que teníamos de vez en cuando, podíamos escuchar la lluvia repiquetear en el techo metálico.
Poco a poco avanzamos investigando el sitio, en el aire se podia oler a humedad, las estanterías estaban llenas de polvo y objetos sin importancia, mientras seguíamos investigando, escuchamos unas risas.
─ ¿Hay alguien…?...─ curioseo Kevin preguntando en voz alta, su voz hizo eco en el lugar, aquella risa se movía de un lugar a otro de manera rápida.
Mis manos temblaban no sabia si era ya por el frío que hacia o por el miedo de lo que había visto, no paraba de mirar hacia todos lados de manera nerviosa.
La oscuridad parecia incluso aumentar y querer engullirnos, a veces incluso veía como si nuestras propias sombras nos amenazaran de alguna forma macabra.
Las risas se continuaron como si nos estuvieran guiando hacia algún lugar, aquello me produjo un escalofrió que recorrió mi espalda erizándome la piel.
Cuando hubimos avanzad lo suficiente pudimos ver una fuente de luz que provenía del centro del edificio, avanzamos con cuidado para ver que es lo que era, cuando estuvimos a escasos pasos de esta, Kevin se volvió y se puso en cuclillas.
─ Quédate aquí, volveré enseguida, si ves algo extraño escóndete…─ comento Kevin de manera tosca, aquellas palabras me recordaron lo que le había dicho a Alice, aunque negué varias veces haciéndole saber que quería ir con el.
─ Mírame, mírame a los ojos…Cálmate no te pasara nada te lo prometo…espérame, volveré enseguida…─ Kevin me miro de manera fija haciéndome saber que podia confiar en el, pero casi tenia la certeza que si fuera hacia allí pasaría algo.
Mes escondí entre las estanterías mientras veía a Kevin avanzar con el arma en la mano apuntando hacia todas partes asegurándose de que no había nadie.
Al llegar al lugar se quedo por unos instantes quieto mirando lo que había en el suelo aunque no pareció que pasara nada extraño.
Por el momento respire aliviada pensando que tal vez lo que había sentido había sido mi subconsciente que estaba trabajando horas extras.
De pronto se volvió y escuche aquella risa burlona y casi diabólica nuevamente, después de aquello Kevin grito con fuerza y varios disparos volvieron a escucharse atenuados por los truenos.
─ Puto muñeco!…─ exclamo Kevin mientras se agachaba y rompía algo de su ropa para hacer un vendaje improvisado.
Me acerque rápidamente para ver que es lo que había pasado, y pude ver parte del muñeco con la oca abierta llena de colmillos y cubiertos de sangre, tenia varios disparos en la cabeza de la cual salía un liquido negruzco.
Al ver que le había mordido note un escalofrió que inundo mi cuerpo pensando que le pasaría lo mismo que le había sucedido a los demás después que le mordiera una cosa de esas.
Desde una distancia prudencial me quede mirando a Kevin apretarse el vendaje, en cuando se puso en pie empezó a cojear debido a la herida.
─ No!, te han mordido…te convertirás en uno de ellos…─ dije mientras veía como Kevin cojeaba al moverse mientras se acercaba a mi.
No pude mas que retroceder unos pasos para mantener la distancia de seguridad aunque no sabría cuando ni como se transformaría pero estaba segura que así seria.
─ No digas tonterías, es solo un mordisco nada mas…no me pasara nada…─ expuso Kevin pensando que eso no seria nada.
Pero ya había visto como varias personas se habían transformado por un mordisco, esperaba que no fuera así.
─ Tenemos que seguir mirando el lugar…Vamos…─ dijo Kevin invitándome a que siguiéramos buscando un poco mas.
Manteniendo una distancia prudencial seguia a Kevin saliendo de aquel almacén para dirigirnos a otro.
Una vez fuera el tiempo apenas había cambiado la lluvia había cesado al menos era algo, puesto que estaba empapada.
No tuvimos que caminar mucho para llegar a otro de los almacenes, entramos por el mismo sitio.
Kevin en un momento empezó a toser de manera brusca y a tocarse la pierna como si le pasara algo , aquello hizo que mantuviera mas aun la distancia de seguridad.
Entramos por la puerta, y el sitio era prácticamente igual que al anterior, solo que las estanterías estaban tiradas por el suelo, haciendo un camino que nos dirigía al centro.
Avanzamos entre los estantes en dirección al centro , cuando llegamos el estomago se me revolvió de golpe, gire la cabeza ante tal macabra imagen.
Podia ver cadenas terminadas en ganchos que pendían del techo en estos los cuerpos colgados de los policías en orno a una pila de muñecos que estaban ensangrentados por la sangre de ellos que caía encima, alrededor de esto había varias antorchas colocadas en postes, sus caras estaban deformadas por el dolor algunos parecían pedir ayuda.
─ ¿Pero que demonios…?...─ curioseo Kevin viendo el espectáculo, que parecia haberle impactado.
Se acerco a ellos mirando si alguno al menos estuviera vivo, cuando estuvo cerca de uno este reacciono, su cuerpo se convulsiono en un estertor, bajo la cabeza mirándonos de manera extraña y aterrorizada.
─ Huye…Rápido!...─ pronuncio aquel hombre siendo aquellas sus ultimas palabras, Kevin retrocedió un poco con el arma preparada para lo que pudiera suceder.
Como pude busque un lugar para esconderme entre los estantes, y mirar lo que estaba pasando.
De improviso escuche una risa que me resultaba muy familiar y unos pasos que se acercaban hacia mi dirección, pude ver como aquél ser con el tronco en forma de acordeón y vestimentas de arlequín aparecía entre las sombras.
─ Así que me la has traído…que bien…si me la das te prometo que saldrás vivo de aquí…─ dijo aquella cosa casi sin mover los labios, pensé que estaría siendo controlada desde algún lugar.
─ ¿Por qué tienes tanto interés en ella…?...Es solo una cría nada mas…─ consulto Kevin mientras veía como en su rostro había algo de dolor que intentaba ocultar.
─ Eso es asunto mío que no te incumbe…además si no quieres hacerlo me es indiferente dentro de poco serás tu mismo quien me la ofrezcas…─ 5respondio aquella cosa mientras su cuerpo se movía de un lado a otro pero permaneciendo en el mismo lugar.
En eso note como la muñeca se movía como si me estuviera diciendo que quería que la soltara, podia notar como la expresión de Kevin se tornaba mas de dolor, por lo visto el efecto del mordisco estaba empezando a presentarse…
FIN DEL CAPITULO 2
P.D: Bueno aqui dejo otro capitulo mas espero que os guste muchas gracias a todos

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