El Silencio de Hana
La reina miró al techo de su cuarto. Conocía ese ruido como si fuera su hijo... Sin embargo esta vez no le asaltaba el miedo a caer en batalla, sino el terror a una muerte segura. Se esforzó por salir de la cama y caminó a duras penas hasta la puerta que daba al balcón. Se apoyó en la pared, estaba muy enferma: Notaba el cuerpo pesado, a penas lograba mover las piernas y parecía que sus brazos fueran de piedra. Se esforzó en abrir la puerta y salió fuera. Las calles estaban vacías, solo algunos soldados en un intento de hacer formación caminaban por ellas. Sabía muy bien lo que había hecho su marido y lo que sucedería después; la guerra estaba en Hana, no había vuelta atrás. Vio a Sakura volando en un supido, le hizo un gesto para que se acercara y la guerrera fue a dónde su reina.-Obliga a mi hija a salir de aquí, a salir de Mori-dijo la mujer-. Se que querrá luchar, pero no le dejes. Que vaya a Brionia, allí aún hay esperanza.
Sakura asintió y la miró con preocupación.
-Y usted...
-No te preocupes por mi-la reina miró al cielo-, en mi no queda nada. Si Hana cae caeré con ella.
Sonrió y posó su vista de nuevo en la militar. Se le notaban los años... Y pensar que cuando la encontró era solo una cría... Acarició el rostro de Sakura.
-Ve y salva nuestro reino.
La reina observó como asentía de nuevo y se iba por dónde había venido. El sobresfuerzo comenzó a pasarle factura: cayó al suelo, escuchó música, explosiones, disparos y gritos. Na Jug había llegado. El ruido la confundía, la sangre comenzó a ocupar las calles y cada vez sentía más cerca su final. Entonces escuchó una esperanza. Se arrodilló como pudo, alzó los brazos al cielo y cantó con el Setsubi 1:
"Hablemos sobre la esperanza,
como un poeta sin nombre:
con pasión".
Una luz blanca rodeó sus manos. "Hoy será el día en el que se hagan con Hana, con Mori, pero no se harán con mi familia ni destruirán mi hogar", pensó. La luz blanca envolvió el palacio que resistió todas las bombas. Lo último que escucho fue a Sakura gritar "¡Vete Mei! ¡HUYE!". Sonrió, su mensaje había llegado. Después solo hubo silencio. Sintió que sus fuerzas volvían y se levantó. Vio Hana de nuevo, más resplandeciente y vacía que nunca. "¿Es esto la muerte?"
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"それでも未来へ 風は吹いている"